Causas y síntomas de la paraparesia espástica hereditaria

La paraparesia espástica es un raro trastorno hereditario que causa debilidad progresiva con espasmos musculares en las piernas, la cual afecta ambos sexos en cualquier edad, aproximadamente tres de ...

La paraparesia espástica es un raro trastorno hereditario que causa debilidad progresiva con espasmos musculares en las piernas, la cual afecta ambos sexos en cualquier edad, aproximadamente tres de cada 100 mil personas la padecen.

El gen para esta enfermedad es dominante, por lo tanto, los hijos de una persona que padece paraparesia tienen 50% de probabilidades de desarrollarla, causando la degeneración de las vías nerviosas que llevan señales desde el cerebro hacia la médula espinal, de acuerdo con el Manual de Merck de Información Médica General.

Los síntomas empiezan a cualquier edad, en donde los reflejos se vuelven exagerados y se producen calambres en las piernas, contracturas y espasmos, haciendo que los movimientos de las piernas se vuelvan rígidos o espasmódicos.

Otra característica importante es que las personas tropiezan o dan pasos en falso porque tienden a caminar sobre las puntas de los dedos de los pies doblados hacia adentro. Por ello gastan de manera desigual los zapatos, mucho más en la zona del dedo gordo.

También suele ser frecuente la fatiga, en algunas personas incluso los músculos de los brazos se debilitan y se vuelven rígidos y aproximadamente el 10% de las pacientes presentan otras alteraciones debidas a la lesión cerebral, en la médula espinal o en los nervios.

Por ejemplo, pueden desarrollar problemas oculares, falta de control muscular, pérdida de audición, retraso mental, demencia y trastorno de los nervios periféricos.

El diagnóstico se basa en una resonancia magnética, a veces se realizan análisis de sangre para analizar los genes que causan la enfermedad, los médicos también tienen que excluir la posibilidad de otros trastornos que produzcan síntomas similares.

El tratamiento se centra en aliviar los síntomas, por lo que los pacientes pueden ayudarse de la fisioterapia, el ejercicio físico para mantener la movilidad, la fuerza muscular, además de aumentar la amplitud de movimiento y la resistencia, también les ayuda a reducir la fatiga y a evitar los calambres y espasmos. De forma alternativa se utilizan algunos fármacos.