Vigilancia Centinela, modelo para contener al COVID-19

“El número de casos es la pieza mínima de información que uno puede tener, y que uno necesita, pero lo relevante de es, de ese número de casos y sus características, por estado, por institució...

“El número de casos es la pieza mínima de información que uno puede tener, y que uno necesita, pero lo relevante de es, de ese número de casos y sus características, por estado, por institución, por grupo de edad, etcétera, qué nos informan, y por eso hemos dicho ahora para el COVID-19, y en otras ocasiones para el dengue, para la influenza, para cualquier enfermedad, lo importante es cómo utiliza esos números para interpretar, para conocer, para descubrir otros fenómenos, que son los directamente relevantes para tomar decisiones”.

Esto lo subrayó el doctor Hugo López-Gatell, subsecretario de Promoción y Prevención de la Salud, del Gobierno de México, con respecto a aplicación del Modelo de Vigilancia Centinela en México, y que ha estimado en el país, al corte, que habría 26 mil contagios de la nueva cepa de coronavirus.

El funcionario federal indicó que entre el 28 de febrero y el 12 marzo se registraron de manera esporádica tres o cuatro casos, pero para el 13 de marzo se registraron 12 casos, “se triplicó el fenómeno, la carga de casos de COVID-19”, subrayó, lo que llevo a tomar una decisión, programada para implementarse cuando ocurriera el aumento: las medidas de mitigación comunitaria -la Jornada Nacional de Sana Distancia, y el paro escalonado de actividades, entre otras-.

“Esto ilustra como, cuando uno entiende lo que está ocurriendo, los datos son la pieza mínima de la que hay que tomar una interpretación basada en evidencia que nos lleve a tomar decisiones”, enfatizó.

“El comportamiento de la mortalidad en términos del tiempo tiene gruesamente el mismo comportamiento que los casos, independientemente de que -afortunadamente- las personas que han perdido la vida son un conjunto muy pequeño, 5.1 por ciento han fallecido, afortunadamente no son más, es un dato mucho más pequeño que los tres mil 181 casos confirmados”, indicó el subsecretario.

El método

Aplicado en México desde 2006 (para la vigilancia de la enfermedad tipo influenza), el modelo está integrado en la Guía operativa para la vigilancia centinela de la Infección Respiratoria Aguda Grave (IRAG) la Organización Mundial de la Salud (OMS), y la Organización Panamericana de la Salud (OPS), diseñada tras la pandemia global de AH1N1 de 2009.

La OMS define las IRAG como pacientes con una infección respiratoria aguda: con historia de fiebre o fiebre medida mayores de 38 grados, con tos que inició en los 10 días precedentes y que requieran ser hospitalizados.

Por lo que el modelo centinela de las IRAG es la recopilación eficiente de datos, en vez de la acumulación de enormes cantidades de datos deficientes; los esfuerzos se centran en la calidad de los registros.

Y subraya la OMS “en general, es más útil contar con una cantidad pequeña de datos de buena calidad que con una gran cantidad de datos de calidad deficiente. Por lo tanto, al establecer un sistema, es importante no designar más sitios que aquellos que se puedan administrar, monitorear y mantener de manera eficaz”; en México hay 375 Unidades de Salud Monitoras de Enfermedad Respiratoria, que incorporan COVID-19.

“Y sin embargo, en muchos países se sigue utilizando la idea de ‘voy a hacer pruebas a todos, voy a detectar todos los casos, y lleva a un error de interpretación, que es pensar que lo que se ve, es lo único que hay.

En la mayoría de los países donde hemos visto distintos números de casos, en algunos casos, centenas de miles no es todo, hay mucho más, ¿cuánto más? es difícil de saberlo, porque no se utiliza un método de estimación en donde se sepa, por cada caso que vi en una clínica, en un hospital, cuantos no vi y por qué no los vi”, enfatizó López-Gatell.

De ahí que el epidemiólogo refirió que, como ocurren en México y en varios países, por razones de salud pública para evitar los contagios, se recomienda que las personas jóvenes (no embarazada y/o con enfermedades crónicas) vayan a casa, porque “incluido usted, se van a recuperar en un lapso de 10 a 14 días, y se va a quedar inmune a la enfermedad (COVID-19)”.

Por lo que, López-Gatell enfatizó que todas aquellas personas que no acudieron a los hospitales, que se quedaron en casa “no van a quedar registrados, pero lo sabemos, porque estamos usando un método científico de vigilancia, por lo que en cualquier otro país donde no se esté utilizando esta mecánica, no están reconociendo que lo que no ven, también existe, pero en México sí, que lo que no se ve, también existe”.

La OMS, indica en su Guía que la vigilancia es esencial para evitar una enfermedad que podría poner la salud de una población en riesgo, y poder adoptar oportunamente medidas de prevención y control apropiadas, por lo que un sistema eficaz de vigilancia:

“Desempeña la recopilación, notificación y consolidación de datos, análisis e interpretación de estos, información oportuna del análisis a los tomadores de decisiones, detención, evaluación y respuesta a tendencias inusuales, y garantía de calidad”, indicó la Organización.

A su vez, López-Gatell enfatizó la importancia de que la población conozca los datos, pues sí uno se queda sólo con un número de casos puede perder la noción de la interpretación científica de los datos, que pueden servir para tomar decisiones del manejo de la epidemia en tiempo real.

Y subrayó que se informó desde la fase 1, que al inicio había una realidad manejable, de los casos observados se pusieron en aislamiento, por lo que “en el momento en que ya no es práctico a cada uno de ellos decirle ‘caballero, póngase aquí en aislamiento’, uno toma una decisión masiva y dice ‘quédate en casa, quédate en casa, todos, porque uno se anticipa a los contagios, masivamente”.