LITORAL: Tinta fresca

Ilustrar El zoológico, de Vasili Grossman, una oportunidad: EKO

Ilustrar El zoológico, de Vasili Grossman, una oportunidad: EKO

El dibujante, ilustrador y grabador EKO correspondió la tarea de ilustrar el libro El zoológico, de Vasili Grossman (1905-1964), un relato corto que no puede dejar impasible a nadie, y lo hizo con la maestría habitual en él. A través del breve volumen, lo que es una verdad evidente es que las imágenes se vuelven en idóneas compañeras para esta pieza maestra de la literatura, que permiten un disfrute mayor de la publicación.      Durante una charla con Litoral, el artista visual afirma que ilustrar esta obra recién publicada por el Fondo de Cultura Económica en su colección Vientos del Pueblo le representó una oportunidad, porque se trata de un texto duro, conmovedor, que habla del sitio del título ubicado en la ciudad de Berlín a finales de la Segunda Guerra Mundial. Un icono de esa ciudad y uno de los zoológicos más bellos de esa época, que fue destruido totalmente durante la conflagración y los animales encerrados, sin poder salir, sufrieron una barbaridad.      Y en su texto, el narrador ruso, uno de los más destacados de la literatura mundial, iguala a esos animales que no pueden huir, que se encuentran a merced de su suerte, con los habitantes de la ciudad alemana, inermes ante la terquedad del líder fascista. Se trata de una gran obra y su aparición en México es un gran mérito, porque nunca antes se había hecho; en Cuba apareció hace muchos años pero en una editorial que ya no existe y ahora se ha rescatado para nuestro país.

De la conmoción al trabajo conceptual

Lo que dio pie a la línea que siguió EKO para sus grabados fue una línea del texto de Grossman, en la que se explica que el único derecho que le damos a los animales es el de sentirse vivos. Nada más ese. Visualmente se encuentra toda la gráfica constructivista de los rusos y la expresionista de los alemanes; ambas estéticas confluyen en ese momento, en esa guerra fratricida y fueron su leit motiv para elaborar los grabados que realizó para esta publicación, detalla.      A ello se suman grabados como el de los molinos de botas que hacen la suástica alemana, que a su paso van arrasando todo, aplastando a todos los animales que se encuentran a su paso, que son totalmente inocentes de la barbarie, inocencia de la que no gozaban ni antes ni ahora los seres humanos. Porque a esos seres vivos se les quitó el único derecho al que tienen, según nosotros: el estar y sentirse vivos.      La historia de Vasili Grossman es triste porque él mismo dice que muchos de esos animales que murieron habían pasado en cautiverio toda su vida, algunos por varias generaciones, lo que se valora con lo que sentimos los humanos en estos momentos de confinamiento por el COVID-19. Esto convierte al libro en uno de los más adecuados para leer en estos días, comenta el grabador regiomontano.

Tarea cumplida

Refiere que en su arte hay una secuencia, una historia también contada, que empieza con el acercamiento que hace a un piloto que bombardea una ciudad –lo que ya es un crimen de lesa humanidad– y continúa hasta llegar a la imagen de un gorila –figura central de su trabajo–, el cual, inocente, voltea hacia el cielo. Por lo mismo, EKO se vio obligado a hacer un trazo, un grabado duro, en blanco y negro, que a la vez es un homenaje a la tipografía, a la letra impresa, pues la publicación de un libro normalmente se hace en esos colores.      En su investigación para este trabajo se acercó a fotografías de aquella época del zoológico de Berlín, y notó que era fastuoso, con unas jaulas que parecían una escenografía, con decorados y enrejados barrocos, columnas faraónicas., pero que al finalizar la guerra las ruinas que quedaron se convirtieron en el lugar para el destape sexual que sucedió tras la caída del káiser, que fue increíble pues Alemania en esa época era una sociedad muy conservadora.      Por su parte, a Vasili Grossman le toca ser un testigo de los momentos previos a la caída del régimen nazi, cuando es liberada la ciudad de Berlín, y su relato corto está lleno de imágenes; es notoria la investigación o el bagaje cultural que poseía y que queda plasmado en su texto. Por ello, la recreación que hace es extraordinaria y muy real de lo que estaba sucediendo, de la sociedad de ese tiempo. Describe muy bien los ambientes, por ejemplo en las tabernas o de los suicidios colectivos que empiezan a sucederse porque saben que el fin ya está cerca, hasta que Hitler también se suicida. El escritor ruso Transmite el nihilismo al que lleva el servilismo total.      Aunque EKO debió centrarse para este trabajo en los animales, señala que el libro da para mucho más, para ilustrar con grabados todo lo que el escritor incluye en su texto, hacer decenas de ilustraciones, pero ahora no se podía y tal vez posteriormente se ocupe de un trabajo aparte, un libro únicamente con grabados. Incluso, del total de planchas que mandó una ya no fue incluida, no tuvo cabida, para habrá una nueva oportunidad para que se conozca.