LITORAL: Desde el librero

Sótano de sí, de Camila Krauss

Sótano de sí, de Camila Krauss

La aparente sencillez es la principal característica de la poesía de Camila Krauss, autora mexicana nacida en 1976. Sencillez por los temas, objetos, que aborda en mucha de su obra, pero también por el lenguaje que suele utilizar, en el cual incluye incluso palabras de ámbitos que no pertenecen a la poesía ni a la literatura en general. Sin embargo, todo ello es aparente, porque en las figuras que se construyen alrededor de o con sus textos, en los silencios que utiliza, es evidente que existe una larga observación, reflexión y, por supuesto, depuración de cada pieza.      Lo anterior se puede encontrar en los cinco poemarios que hasta la fecha ha publicado. En uno de ellos, titulado Sótano de sí, además la autora que creció en Xalapa, Veracruz, donde estudió Letras Hispánicas en la Universidad Veracruzana, volumen editado por El Dragón Rojo, da cuenta de una refrescante carga lingüística con la que “retrata” la que es, finalmente, la sencillez y a la vez profunda realidad que nos rodea, en la naturaleza y en las personas.      Para encontrar su voz en este libro, la autora que actualmente radica en la Ciudad de México hace un viaje a lo más hondo de su interior, a su sótano, ahí donde se encuentra todo lo que ha pasado antes por el oído, la vista, el gusto, el olfato y el tacto. A veces lo que radica en ese lugar ha pasado por la reflexión, otras no, porque a veces de la pureza de las percepciones es de lo que se construye la lírica.      Así se pueden entender, en el primer caso, aquellos poemas en los que la autora parece entablar un diálogo con el lector, tal vez con ella misma, con una voz que permiten la comunicación, esa necesidad de compartir, de compartirse, de transmitir, recibir y retroalimentarse, por ejemplo, en “Hundir el clutch”. En el segundo se pueden poner esos otros diálogos (“El jardín, el inframundo”) que entabla la diosa Démeter con su hija Perséfone, en los que Krauss comunica al lector lo que el mito griego omite mientras la segunda permanece secuestrada por Hades, diálogos poéticos que son producto de la reflexión.      Por otra parte, también es de mencionar de este volumen de 99 páginas el uso del verso libre de la autora, en el que la no puntuación, el no respeto de márgenes y sobre todo los silencios van construyendo la cadencia, el ritmo, la musicalidad y cierto halo místico que poseen muchos de los poemas de Sótano de sí.      Además de poeta licenciada en Lengua y Literatura Hispánicas por la Universidad Veracruzana, Camila Krauss ha hecho estudios de fotografía en el International Center of Photography, y de Lengua y Literatura Inglesa en el Hunter College, de Nueva York, entre 1993 y 1994. En el último año se hizo acreedora a una beca del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (Fonca) y del Instituto Nacional de Bellas Artes.      En 1999 recibió un apoyo igual por parte del Instituto Veracruzano de la Cultura, mientras que por su vocación poética, de 2004 a 2006 recibió beca de la Fundación para las Letras Mexicanas y de 2009 a 2010 fue becaria del Fonca. En su currículum también se encuentra la dirección del suplemento literario Pie a tierra, de la Universidad Veracruzana, y desde 2002 aprende budismo con el poeta y monje Zoketsu Norman Fischer.      Ha colaborado en publicaciones como el suplemento cultural Sábado, del diario unomasuno; la revista Tierra Adentro y el Periódico de poesía de la Universidad Nacional Autónoma de México, por mencionar algunas. Los libros que ha sacado a la luz son La consagración de la primavera (2003), El ábaco de acentos (2008), Sótano de sí (2013), En las púas de un teclado (2017) y Embryos (2019).