LITORAL: Genji Monogatari

Una obra maestra de la literatura universal

Una obra maestra de la literatura universal

Si en el canon occidental se habla de autores como Homero (c. siglo VIII a.C.), William Shakespeare (1564-1616) o Miguel de Cervantes Saavedra (1547-1616), en Oriente se debe hablar de Murasaki Shikibu por su obra Genji Monogatari, o La historia de Genji, escrita en el despertar del siglo XI y a la que se tiene como la primera novela escrita en la historia de la humanidad con esa cualidad, ser una obra de ficción, con personajes ficticios.      La obra que tiene la misma veneración entre los japoneses que con los autores mencionados aquí y allá, es de la autoría de esa mujer nacida aproximadamente en el año 978 y fallecida hacia 1014 en Kyoto, Japón, aunque existen versiones -poco probables- de que la obra habría sido completada por su hija tras la muerte de ella, quien era una dama de compañía de la corte japonesa, de una emperatriz.      Es por completo de una obra de ficción, pues si bien los personajes pudieron haber sido tomados de personas de la vida real, los nombres no corresponden con ninguna persona viva de esa época ni los acontecimientos. Genji es el hijo bastardo de un emperador japonés, quien para protegerlo lo envía fuera de la corte como dignatario de su gobierno, para que lo representara en diferentes asuntos, hecho por lo que nunca manifiesta ningún deseo de venganza, siempre cumple sus encargos con valor, si bien tampoco le es del todo agradable que se le haya sacado de la corte y de las posibilidades que en ella tenía.      Es un hombre polígamo, algo que era aceptado en esa época, siempre y cuando tuviera a las mujeres que pudiera sostener y que entre ellas hubiera una favorita o principal. Algunos conocedores estiman que Murasaki Shikibu, que por cierto no es el nombre real de la autora sino un pseudónimo y que su apellido sería Fujiwara, era en realidad la mujer principal de la persona que en la vida real habría sido Genji. Así, la novela es una ficción sobre narra la vida y las aventuras del personaje masculino y de ella; cuenta como ambos se enamoraron desde muy corta edad y que él le compartía su amor, sexualidad, ideas y ambiciones políticas.      Ella es a la primera persona a la que él recurre para contarle sus triunfos y sus derrotas, su aceptación o rechazo por parte de los demás dentro de la corte por ser un bastardo. En la novela ambos personajes mueren alrededor de la edad de 50 años, en el capítulo 42 de los 54 que conforman el libro, siendo el resto un compendio de lo ocurrido a Genji y lo que toca vivir a su hijo y a su nieto. El lector de esta obra de casi mil páginas se enterará, de esta forma, que alrededor de los 50 años de edad y después de muchas aventuras, logros y afrentas, Genji se retira a un monasterio budista donde habría de morir.

Acotaciones

De acuerdo con información de la Fundación Japón en México, es importante conocer que la obra fue escrita en una época previa a la llegada y dominancia del budismo zen, es decir cuando todavía era budismo chan, el cual había llegado al país procedente de India y China, mientras que el zen es ya completamente japonés: meditativo, contemplativo de la naturaleza y marcial. También es necesario conocer para la lectura del Genji Monogatari que el budismo chan tiene diferencias en su calendario con el zen.      Se debe destacar igualmente que la novela fue escrita en japonés clásico, conocido como hiragana, y por una mujer, sobre todo porque era el que las mujeres usaban, mientras que los varones, y más en las cortes, utilizaban como un símbolo de nobleza y masculinidad el chino mandarín, llamado kanji. Lo anterior significa igualmente que un japonés actual no podría leer el manuscrito original por las diferencias existentes. Es como si alguien que habla español quisiera leer un texto en latín.      De lo anterior se puede decir que las mujeres utilizaban un japonés que hoy se puede considerar más puro, y que esta obra fue escrita por Murasaki Shikibu para que la leyeren las mujeres y no los hombres. Sin embargo, pronto llegó a ser muy popular y fueron muchas las copias que se hicieron y circularon de la novela.      Otro detalle es que originalmente fue escrita en forma de verso japonés, que es diferente al occidental, pues no hay rima ni métrica como la entendemos, más bien está basado en el ritmo. Se trata de una obra episódica, es decir que cada capítulo cuenta un episodio, lo que a primera vista hace parecer que no hay relación entre uno y otro, pero sí lo hay y en conjunto se forma un solo corpus.      Una cualidad más de esta obra maestra de la literatura universal es que en ella la autora habla con mucho respeto de los personajes de la obra, hombres o mujeres; guarda mucho las formas respecto a su posición en la corte, los cargos que ocupaban o grados dentro del gobierno o el ejército que detentaban, lo que se explica por las costumbres propias de la época o por la posibilidad que intuyó de que algunos de ellos se identificaran con los personajes de ficción. Es este respeto lo que vuelve a la lectura un poco pesada.      También habrá que conocer que fueron los hombres de aquella época quienes valoraron la importancia del Genji Monogatari y la defendieron y preservaron, de modo que así es como llegó hasta nuestros días, pues no se debe perder de vista que entonces a ellos se les daba más peso político que a ellas.      Como se sabe, entonces el centro del poder japonés estaba en Kioto, donde se desarrolla la novela, pues fue aproximadamente 800 años después que se trasladó a Tokio, donde está actualmente.      Por último, cabe mencionar que en la época en que fue escrita esta obra era común que las mujeres de compañía escribieran, sobre todo versos, como una de las muchas formas que tenían para entretener y ganarse el favor de la dama de la corte a la que servían. Por lo tanto, las cortesanas eran mujeres educadas de acuerdo a las costumbres de la época, y era muy bien visto que también poseyeran facilidad de palabra.      A manera de corolario se debe decir que la poesía japonesa no tiene ni la rima ni la métrica occidental, lo sustancial es el ritmo, y en el Genji Monogatari la autora utiliza principalmente la versificación uta (canción), que se compone de seis líneas, de 5-7-5-7-5-5 sílabas, respectivamente, aunque Shikibu ocupa otras formas de versificación, en menor número, como la waka, el haiku, el tanka.