Francia condena a estafadores que aparentaban ser el ministro de Defensa

La Corte de París sentenció hoy a Gilbert Chikli y a Anthony Lasarevitch a 11 y siete años de cárcel, respectivamente, por robar alrededor de 70 millones de euros, luego de hacerse pasar por el mi...

La Corte de París sentenció hoy a Gilbert Chikli y a Anthony Lasarevitch a 11 y siete años de cárcel, respectivamente, por robar alrededor de 70 millones de euros, luego de hacerse pasar por el ministro de Defensa, Jean-Yves Le Drian, de 2015 a 2017.

Chikli fue identificado como el líder de una red de estafadores que se hacían pasar por el entonces ministro de Defensa Le Drian para pedir grandes sumas de dinero a empresarios con la promesa de que el dinero sería un préstamo al gobierno francés para diversas misiones, como “rescatar a periodistas en el Medio Oriente”.

Además de sus años en prisión, Chikli y Lasarevitch deberán pagar dos millones de euros y un millón, respectivamente, aunque la fiscalía había pedido penas mayores, 14 y 10 años de prisión, así como el pago de dos millones por cada uno.

Durante el juicio contra los dos estafadores otros cinco hombres, de entre 27 y 49 años, fueron procesados por complicidad en diversos grados; aunque uno de ellos fue absuelto, los otros cuatro fueron condenados a penas condicionales que van de los quince meses a cinco años de prisión.

Delphine Meillet, abogada de Jean-Yves le Drian, actual canciller, dijo que la sentencia de la corte manda un mensaje claro a todos aquellos que traten de burlar a la justicia a través de estafas, “se hizo justicia a la fuerza legítima de la palabra del Estado”, aseveró.

Gilbert Chikli y Anthony Lasarevitch fueron arrestados en 2017 en Ucrania, mientras se preparaban para establecer una nueva estafa, haciéndose pasar por el príncipe Albert de Mónaco, usando una máscara de silicón con la cara del integrante de la realeza, destacó el diario Le Monde.

Desde 2015, apunta Le Monde, el gabinete de Le Drian había advertido a la Fiscalía de las maniobras de usurpación de identidad que habían detectado y incluso avisaron a diferentes embajadas para que estuvieran alerta.