Se reúne muestra de los alumnos de Tamayo, Rivera y Mérida

*Es la primera ocasión, desde 1930, en que, de manera conjunta, se expone el trabajo de los alumnos que estas tres grandes figuras del arte mexicano guiaron durante su paso por la Escuela Central de ...

*Es la primera ocasión, desde 1930, en que, de manera conjunta, se expone el trabajo de los alumnos que estas tres grandes figuras del arte mexicano guiaron durante su paso por la Escuela Central de Artes Plásticas, entre 1928 y 1932

Por Juan José Flores Nava

México, 11 de marzo (Notimex).— Apenas arrancaban los años treinta del siglo pasado y algunas publicaciones de la capital daban cuenta de la exposición de un grupo de jóvenes (muy jóvenes) pintores. Todos ellos discípulos de Rufino Tamayo, Diego Rivera y Carlos Mérida. Desde entonces, los cuadros de aquella exposición no se habían vuelto a exhibir juntos públicamente. No, al menos hasta ahora.       El Museo Mural Diego Rivera, del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), presenta la muestra “No traigo para el camión: alumnos de Tamayo, Rivera y Mérida / Escuela Central de Artes Plásticas, 1928-1932”, quem exhibe no sólo algunas de aquellas obras, sino también el contexto bajo el que se formaron sus jóvenes creadores.       Hablamos de Pedro Rendón, Alfonso Alarcón, Filiberto Carbajal, Ramón Castañeda, Joaquín de la Garza, Miguel González, Rafael Balderrama Carrington y Rosendo Soto, quienes —seleccionados por Tamayo y Mérida gracias a la recomendación de Rivera— dieron vida, durante septiembre de 1930, a la exposición “8 jóvenes pintores”, en la Galería de Arte Moderno, dentro de lo que hoy es el Palacio de Bellas Artes.       Podría decirse, entonces, que la importancia de la exposición que ahora presenta el Museo Mural Diego Rivera (a partir del 12 de marzo y hasta el 7 de junio) radica en que, prácticamente, por primera vez se puede conocer de manera conjunta el trabajo de los alumnos que estas tres grandes figuras del arte mexicano guiaron durante su paso por la Escuela Central de Artes Plásticas, entre 1928 y 1932.       Destaca, asimismo, la presencia, entre ellos, de María Izquierdo (profesional y emocionalmente cercana a Tamayo), pues la muestra permite observar que el estilo por el cual es reconocida dicha artista encuentra sus bases en esta época de efervescencia y cambios para nuestro país, tanto en el arte como en la sociedad. Izquierdo terminaría siendo la artista más sobresaliente de esta generación.       En en la sala principal de la exposición se colocaron más de treinta obras, en las cuales se pueden apreciar los estilos, pero también las temáticas que formaron a estos jóvenes. También es posible entender el peso que significó para muchos de ellos la sombra de la colosal figura de sus profesores, a la cual pocos supieron escapar. El título de la muestra, “No traigo para el camión...”, ha sido retomado de una nota al reverso de una pintura de Balderrama, quien se la encargó al conserje de la escuela de artes pues, expresaba, no tenía dinero ni para pagarse el camión.