Consciencia sobre la vida en “Memorias Vegetales”

*La exposición es una evocación a lo que es infinito

*La exposición es una evocación a lo que es infinito

México, 19 de febrero (Notimex).— A fin de generar consciencia en la importancia de mantener la vida de las semillas nativas, los insectos y las abejas —que nos han acompañado desde nuestro origen—, así como mostrar que éste es un mundo bello, que da vida y no podemos seguir atentando contra él, Frida Castañeda creó "Memorias Vegetales".       Relató que esta exposición surgió gracias a otro proyecto desarrollado con el Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca (IAGO), donde conoció y tuvo como maestro a Francisco Toledo (1940-2019); el escritor Pablo Soler la invitó a acompañarlo con sus grabados de insectos, algo que va de la mano con su actual trabajo.       Brevemente, la artista oaxaqueña agradeció la asistencia de los presentes, abrió las puertas de la Celda Sor Juana, ubicada en el patio del Gran Claustro de la Universidad del Claustro de Sor Juana e invitó a disfrutar su obra.       El curador Guillermo Santos explicó cada una de las piezas, 14 en total, su composición —hoja de plátano, cera de abeja, semillas de capa de rey, entre otros elementos— y origen, asimismo, expuso que si bien la muestra se llama “Memorias Vegetales”, se podría decir que “se trata de una serie de memorias naturales, evocaciones que integran no sólo metáforas vegetales, sino las animales, las minerales y las humanas”.       Mostró trabajos inéditos, que a pesar de ser grabados son únicos, como Frijoles colorados; Tepextate, una colografía hecha con hoja de plátano, y Cosecha de mi abuelo al sol, así como algunas obras con las que la artista rememora su niñez en Coyotepec, Oaxaca, como Infancia en Coyotepec, compuesto por nidos, panales y tepalcate de barro negro o Mi abuela apicultora, una colmena de madera, cera, incrustaciones de costal y hoja de oro líquida.       Finalmente, la autora expresó que toda la exposición tiene una evocación hacia los laberintos, hacia lo circular, “las semillas, siempre que las observo, son de alguna manera circular, que también es una referencia a lo que nunca se termina, a lo que es infinito”.