LITORAL: Tinta fresca

La escritura, consecuencia de la lectura: Gustavo Pacheco

La escritura, consecuencia de la lectura: Gustavo Pacheco

La lectura es un acto indispensable para ser escritor, y no sólo se habla de seguir las palabras, las frases o los párrafos de un libro, sino de algo más. El autor argentino Jorge Luis Borges (1899-1986) lo dijo de esta forma: “Que otros se jacten de las páginas que han escrito; a mí me enorgullecen las que he leído”. En la actualidad hay cada vez más nombres que aparecen en los estantes de las librerías, pero antes debería habaer un mayor aprovechamiento de los libros.      Sobre este tema y otros, Litoral platicó con el escritor brasileño Gustavo Pacheco (Río de Janeiro, 1972), autor del libro Alguns humanos, publicado en 2018. Asegura que la escritura es consecuencia de la lectura; desde niño ha tenido la adicción de tener un libro entre las manos y a veces, quienes han tenido este hábito sienten después la necesidad de pasar al otro lado del escritorio, escribir para transmitir algo al lector. Ese fue su caso en la literatura.      Deja en claro que la parte que más le gusta de la literatura es la lectura, y que si pudiera dedicarse realmente a algo sería a leer libros. Comenta que un día un amigo le sugirió que se buscara una residencia literaria, para así poder escribir un libro, pero que él le respondió —mitad broma, mitad verdad—, que más bien lo quisiera era un intercambio así para dedicarse a ese placer. Por ejemplo, tener un mes completo para leer a Marcel Proust.      Recuerda que como escritor ha participado en muchos talleres literarios, donde se motiva a encontrar su propia voz, pero eso de qué sirve si no hay quien les lea, y si uno se pone del otro lado existe la posibilidad de lo publicado no haya sido escrito por alguien mejor que quien lo va a leer. Dice que, en su caso, si no encuentra nada interesante qué escribir y cómo hacerlo, no lo hace, por ello tardó siete años para publicar su primer libro, de cuentos, aunque ahora espera no tardar tanto para el siguiente.      Coincide en que dejar un espacio así entre un libro y otro es anti industrial, porque ahora lo usual es que los autores publiquen casi cada año, porque además de esa forma el autor mantiene presencia en el medio, en la memoria de los lectores. Anota que él también participa en presentaciones o charlas, pero no es fuerte su presencia porque su interés no mantener viva su figura, no se siente obligado a hacerlo.

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Deja en claro que como escritor busca lo mismo que como lector busca: poner en las manos del alguien una historia que le deje un impacto, y recuerda que hace un tiempo leyó una novela de la italiana Elena Ferrante y era tal su huella que se convirtió en un libro del que no se pudo despegar, así como la inició la tuvo que terminar. En un castellano perfecto, pues ha sido diplomático, formando parte de una legación de Brasil en México, además de antropólogo de formación, siendo coautor de los libros Careta de Cazumba (2005), Caixeiras do Divino Santo de Sao Luis de Maranhao (2005), Música brasileira de Ayahuasca (2009) y Opening the Portals of Heaven: Brazilian Ayahuasca Music (2010), Pacheco aclara que no es muy de leer literatura española, lo hace más de la latinoamericana.      Igualmente, aclara que por su forma en la que escribió su primer libro de literatura –en siete años- no recibe presión alguna por parte de la industria editorial, lo que se debe a que Alguns humanos fue publicado en un sello pequeño, que tiene su matriz en Portugal, donde incluso salió a la luz antes que en Brasil. Además, su incursión en la literatura ha sido a una edad avanzado, a los 46 años, por lo que no encaja en el perfil de los escritores de hoy. Tampoco trata de ser el escritor huraño, que vive en su torre de marfil; entre eso y vivir en la “farándula de la literatura” hay un punto intermedio en el que le interesa estar.      Su interés sí es que su obra literaria sea leída, pero no tiene obsesión por la fama o el reconocimiento. En Brasil, como en México. la literatura es y va a ser por mucho más tiempo, desafortunadamente, una actividad de élite. Si quisiera notoriedad abriría una página en las redes sociales, para tener más views o likes que lectores.

ESTILO

En literatura gusta mucho de la hibridación, y su en su primera publicación así es, comenta al mencionar que un escritor dijo en alguna ocasión que hay libros con cuentos y libros de cuentos. El suyo es el segundo caso, porque hay una estructuración formada por los relatos, con intercomunicación, relaciones entre unos y otros. Piensa que las historias adquieren la forma que el lector pide.      Tras señalar que sus autores favoritos en cuento son el ruso Anton Chejov (1860-1904) y el brasileño Sergio Sant´Anna (Río de Janeiro, 1941), muy conocido en su país, pero muy poco fuera, quien se ha dedicado casi totalmente al relato breve, de los que ha publicado unos 20 libros, cada uno diferente del otro, adelantó que empezó a esbozar un nuevo trabajo, pero no sabe qué será, si una novela o un libro de cuentos, o algo híbrido.      Gustavo Pacheco ganó el Premio Clarice Lispector de la Fundação Biblioteca Nacional y desde agosto de 2018 ha mantenido una columna en la revista brasileña Época. Esporádicamente escribe artículos y reseñas para revistas como Folha de S. Paulo, 451 y Suplemento Pernambuco.