El método de formar artistas consagrados

*Catalina Uturbey es directora de Fundación El Gran Vidrio, que incursiona por primera vez en México

*Catalina Uturbey es directora de Fundación El Gran Vidrio, que incursiona por primera vez en México

Por Cristóbal Torres

México, 26 de enero (Notimex).— Catalina Uturbey es una curadora de arte oriunda de Córdoba, Argentina, y directora de Fundación El Gran Vidrio, desprendida de un proyecto iniciado hace un año en dicha ciudad sudamericana que mantiene una galería y un restaurante.      Sus líneas de trabajo permiten tanto a artistas jóvenes y de trayectoria incursionar en su espacio “para desarrollar proyectos que aporten a la escena del arte contemporáneo argentino”. Fue así como “detectamos las diferentes necesidades del sector”, explica en entrevista con Notimex.      Su perspectiva la motivó a incursionar en nuevas apuestas, “decidimos apostar por una visión más integral que no esté únicamente vinculada y dependiente del mercado, sino que pueda abarcar sectores de impacto en la comunidad artística local”.      Uturbey menciona que siempre ha sido una prioridad cuidar la forma en la que los artistas se desarrollan y exponen su obra, “la manera más adecuada fue siempre dejar que los trabajos se puedan demostrar de manera expandida”.      Para ella, las ferias de arte contemporáneo “no son algo que me vuelvan loca”, pues suelen funcionar mejor para artistas consagrados; “es un movimiento muy efectivo para los clientes”.      La curadora es consciente que para llegar a esas instancias antes hay que picar piedra. “Es necesario contar con una garantía de efectividad, yo prefiero llegar a un terreno como México, con una proyección más extensa y arriesgada para mostrar realmente cuál es la potencialidad de los artistas que me interesan”.

Incursionar fuera de Argentina

Actualmente la fundación trabaja en San Pablo, Ciudad de México, y “en proyectos más a mediano y largo plazo en otros continentes” con la intención de formar una red de artistas “que combinen diferentes discursos e involucrar diferentes espacios”.      Entre varias de sus iniciativas, El Gran Vidrio se ha dedicado a organizar residencias artísticas y ser sede de festivales, “tenemos proyectos conversatorios y de discusiones en torno al arte contemporáneo, mantenemos una lista de prácticas afines”.      También realizan exposiciones en ferias para seguir desarrollando herramientas comerciales con sus involucrados, “no sólo pensamos en el mercado como fuente de dinamismo para el ingreso de los artistas, los utilizamos también para desarrollar conceptos”.      Aunque el proyecto inició en 2010, actualmente “la iniciativa es totalmente diferente, nuestra sala en Argentina es un espacio imponente; nuestro espacio de trabajo es muy importante”, aunque aclara que la fundación cuenta con ocho meses de antigüedad.      Este año marca la primera ocasión que El Gran Vidrio incursiona en la escena del arte contemporáneo mexicano, trayendo artistas argentinos en una exposición que inaugura el recinto Seminario 12."Esta es la primera vez que venimos a México, representamos a un grupo de artistas muy particulares; la verdad es que siempre hemos tenido la necesidad, el deseo y la intención de internacionalizar el discurso de diferentes artistas".      Como El Gran Vidrio no cuenta con una sede en Ciudad de México, “tuve la fortuna de conocer a la gente de Seminario 12 y fue así como pudimos fusionar nuestros proyectos e intereses; eso va ser interesante, conocer esta primera porción de México”.