Vivir en París pero crear arte en México

*La mexicana Mari Carmen Hernández inaugurará su exposición en la Universidad del Claustro de Sor Juana; su obra oscila entre la escultura y la pintura

*La mexicana Mari Carmen Hernández inaugurará su exposición en la Universidad del Claustro de Sor Juana; su obra oscila entre la escultura y la pintura

Por Cristóbal Torres

México, 20 de enero (Notimex).— "Hoy 2019 - Ayer 1989" es una exposición retrospectiva de la artista Mari Carmen Hernández “Meta”, que será inaugurada este miércoles 22 de enero a las 19:00 horas en la Celda Contemporánea de la Universidad del Claustro de Sor Juana.       En esta muestra, la artista —radicada en París desde hace más de 30 años— reunió varias de sus piezas que van desde escultura hasta pintura: “Escogí temas que he trabajado desde siempre: el retrato, el paisaje; lo abstracto, qué es la fantasía...”, explica en recorrido a medios la creadora también conocida como “Meta”.       Sobre su apodo, explica que se debe a un malentendido, “yo no puedo firmar con mi nombre completo porque, si no... ¡llego hasta allá...! (hace un ademán dando a entender que no cabría en el cuadro), entonces yo nada más firmo con mis iniciales”. Sus iniciales juntan la C de Carmen con la H de Hernández pareciendo una E, “los franceses leían: 'meta', entonces dejé que me dijeran así”.       La curaduría fue hecha entre la misma artista y la rectora, Carmen Beatriz López-Portillo Romano, “visité el lugar y vi cómo era la sala, entonces hice una selección de toda mi obra junto con la rectora; le enseñé todo lo que había disponible”, tomando en cuenta “las cosas que le gustaban e interesaban a ella”. Mari Carmen tiene en buena estima a la rectora López-Portillo, pues “somos amigas desde hace 40 años, fue testigo en mi boda”.       La logística de traer todas las obras que componen la exposición fue cotejada por la misma Mari Carmen: “en París me ayudó una museógrafa con los planos de la celda, escogimos cómo íbamos a presentar toda la obra que yo ya había seleccionado”.

Una vida en Francia

Mari Carmen Hernández se fue a vivir a París cuando tenía 20 años de edad: “Me enamoré de un francés y me fui a vivir allá; ahí nació mi hijo hace 35 años”; sin embargo, el encanto duró poco y un año después las cosas cambiaron.       “Me divorcié del papá y la ley francesa me condenó a quedarme allá porque, como mi hijo allí nació, tenía que quedarse ahí a estudiar. Yo no podía estar libre hasta que terminara su carrera. Ya libre de mi condena, él escogió vivir en México, en Valle de Bravo, es un arquitecto y violinista”.       Mucho tuvo que ver el arquitecto Luis Barragán en su decisión de irse a París: “Si estoy en aquel país es porque él me dijo: 'vete a Francia'. Tuve la suerte de haberlo conocido y que me adoptara; nos quisimos muchísimo, lo conocí desde los 17 años hasta que murió; incluso fue padrino de mi hijo”.       En 1976, el arquitecto la recomendó con la artista Sheila Hicks.“En esa época yo hacía textiles, entonces me recomendó con ella, que también trabajaba en el arte textil; pero tal forma de crear yo la hacía previamente en México, fue entonces que de ahí pasé a la pintura”.       Luis Barragán le enseñó “los secretos de la arquitectura; las proporciones armónicas, la tercera parte y las dos terceras partes; la importancia de los espacios, cómo uno tiene que meterse en esos espacios, la verdad fue alguien muy importante en mi vida”.       Aunque radica en París, su labor creativa sucede la mayor parte del tiempo en su país de origen: “Mi obra la hago en México porque aquí tengo mi taller; vivo en Guerrero (en un pueblo de pescadores llamado Troncones, donde pintó gran parte de la obra expuesta), aquí es donde produzco. Es un taller muy grande, porque en Francia sólo puedes estar en espacios pequeños”.       —Me inspira muchísimo trabajar en México; el país corre por mis venas. Nunca me quise volver francesa, aunque pude haberlo hecho. Hay muchas cosas que he hecho allá, pero la verdad es que en ese taller realizo cosas de menor tamaño.       En su taller de Troncones, pintar al óleo es un ritual que la mantiene activa en distintas obras al mismo tiempo. “Uno tiene que esperarse a que se seque el óleo, entonces dejo mis cuadros en diferentes lados. No es que me canse, pero tengo que dejar de estar con estos personajes —refiriéndose a sus retratos— que tienen mucha presencia y me paso a otro tema”. Ese otro tema es su serie "Acaba de pasar", compuesta en su mayoría por paisajes del mar, de la cual ha realizado más de 70 entregas, algunas de las cuales trajo a esta exposición.