Haití recuerda a víctimas de sismo de 2010 sumido en una crisis política

Haití recuerda este domingo a las más de 300 mil víctimas del fuerte sismo registrado el 12 de enero 2010, pese a seguir en unas crisis política y ser el país más pobre del continente americano.

Haití recuerda este domingo a las más de 300 mil víctimas del fuerte sismo registrado el 12 de enero 2010, pese a seguir en unas crisis política y ser el país más pobre del continente americano.

Los haitianos recuerdan este domingo como enfrentaron el 12 de enero, a las 16:53 hora de Puerto Príncipe, el violento sismo de de 7.3 grados en la escala de Richter que sepultó al país y dejó 316 mil murtos, 350 mil heridos y más de 1.5 millones se quedaron sin hogar, según cifras del gobierno.

Las consecuencias todavía se sienten 10 años después, ya que poco se ha levantado de lo que quedó en ruinas, la miseria, la inseguridad y la insalubridad son rampantes y Haití sigue haciendo trágico honor a su fama de nación más pobre del continente.

Treinta kilómetros al oeste de Puerto Príncipe se encuntra Leogane, una ciudad de 200 mil habitantes y una las más cercanas al epicentro del terremoto que arrasó con todo, por lo que se transformó en un pueblo de almas errantes, que van y vienen sin saber donde dormir ni qué comer, destacó RFI.

La ayuda internacional tardó en llegar y fue insufiente para enfrentar la catastrofe dejada por el sismo, ahora en la actualidad la nación enfrenta una crisis política que su presidente Jovenel Moïse, sigue sin poder superar.

Además de las casas, el sismo sepultó también las instituciones, generando un absoluto vacío de poder que fue asumido en plena urgencia por las organizaciones internacionales y por las fuerzas militares de varias naciones, que patrullaban las calles.

Se estima que unas 300 mil casas fueron destruidas total o parcialmente en la capital; el 80 por ciento de las escuelas quedaron dañadas; el 60 por ciento de los edificios oficiales y gubernamentales también. El coste estimado de los daños del terremoto alcanzó los siete mil 800 millones de dólares.

En tanto, la ayuda para la reconstrucción de Haití no fue a parar al gobierno sino a organizaciones internacionales, bajo el argumento de que el gobierno era demasiado corrupto para manejar la ayuda, por lo que las ONGs tomaban el dinero pero ayudaban poco o nada a la recuperación del país, ahora 10 años después el país sigue en ruinas y uno se pregunta qué pasó con el dinero.

Desde el el otoño de 2019 Haití vive una crisis política y aconómica que desembocó con protestas por el aumento del precio del combustible, el bloqueo del país, carreteras cortadas, escuelas, bancos y edificios públicos cerrados durante más de dos meses.

Según el último informe del Banco Mundial publicado a finales de 2019, el 60 por ciento de los haitianos viven en situación de pobreza, con seis millones de personas que viven con menos de 2.5 dólares al día.

La nación antillana vive desde el 16 de septiembre pasado una ola de manifestaciones que piden la renuncia de Moïse, con un saldo de 42 fallecidos y centenares de heridos, según la Organización de las Naciones Unidas (ONU).