LITORAL

TINTA FRESCA

TINTA FRESCA

VIVA LA LITERATURA BRASILEÑA: MARCELINO FREIRE

La literatura de Brasil está muy viva, como pocas veces lo había estado, y todo se debe al movimiento que le ha dado frescura en los temas y las formas y se lleva a cabo desde las periferias de las grandes ciudades, como Sao Paulo, donde se desarrollan slams en la que gente marginal va a expresarse, a demostrar que puede hacer literatura, poesía desde el cuerpo y con grandes atributos.

Así lo cree con certeza el escritor del país sudamericano Marcelino Freire, autor nacido en 1967 en Sertania, sertón de Pernambuco, autor de poco más de 15 libros publicados, dos de los cuales han sido traducidos al español, uno de ellos (Cuentos negreros) de venta en México, con prólogo de Elmer Mendoza, quien comenta en ese texto que los 16 relatos breves “son lenguaje vivo que es sonido e historias para pensar y calificar a un autor como excelente y a una literatura como necesaria”.

Freire estudió en la Universidad Católica de Pernambuco, noreste de Brasil y desde 1991 radica en Sao Paulo. Sus Cuentos negreros (2005) le hicieron merecedor en 2006 del Premio Jabuti de Literatura al mejor libro de cuentos y desde éste año creó y ha organizado la Balada Literaria, actividad anual que reúne a escritores brasileños y de otras naciones latinoamericanas para realizar una serie de charlas y lecturas en Sao Paulo, además de que hay actividades plenamente literarias como son los slams. Durante su reciente visita a México, el autor platicó con Litoral sobre lo mejor que hay en las letras de su país.

Freire, cuyos trabajos impresos regularmente son llevados a los teatros de su país y quien se caracteriza además por la impartición de talleres literarios y la producción de actividades culturales, no tiene duda de que la literatura brasileña pasa por un proceso de creatividad que le ha dado nuevo oxígeno gracias a las periferias de las grandes ciudades, donde han tomado la pluma muchos escritores negros, pero sobre todo negras, quienes incluso han hecho sus propias ediciones.

Sobresale el caso de mujeres, blancas, negras, transgénero, travestis o drag queen, quienes se expresan mediante la poesía hablada, el slam, arte que se caracteriza por organizarse disputas cuya arma es el diálogo versificado y quien gana es el que expone los mejores argumentos con las más finas rimas, anota al mencionar que sabe que en México hay un movimiento similar. En Brasil, abunda, es poesía hecha con el cuerpo, con la voz, a través de gestos y tiene un trasfondo social, político porque el cuerpo desde el que se habla es uno que ha sufrido violencia doméstica, de homofobia, de injusticia social.

Entonces el resultado es una literatura muy comprometida, de fuerte impacto entre el público asistente porque las mujeres tiemblan al expresar lo que llevan cargando en el fondo de su alma todo lo que le ha causado daño.

Uno de los sitios donde se llevan a cabo estos encuentros, que incluyen música, es la periferia de Sao Paulo, donde vive, y que como ya se dijo coordina desde 1991. Incluso muchos de las y los slameros son amigos suyos, y muestran el lado opuesto a las editoriales, a las librerías de su país, que están cerrando. Destaca que a esas tertulias las poetas de la voz y el cuerpo llegan a vender hasta mil 500 libros editados por ellas mismas, de manera independiente.

Su impacto ha sido tal que grandes editoriales se han acercado a esas artistas; sin embargo, las poetas de las favelas se han acostumbrado a publicar sus propios libros, a no esperar a los grandes sellos, que tienen sus asesores, quienes limitan su accionar expone al explicar que al inicio de los slams la mayoría de los participantes eran hombre, pero las mujeres han ganado cada vez más espacios al punto de tener sus propios encuentros, a las que se llama Tertulia de las Negras, con la variedad mencionada.

Como parte de esta actividad, se publicó un libro que reúne el trabajo de ellas y al que le hizo el prefacio, porque considera que son las poetas más interesantes en la actualidad de su país, dice al mencionar que también producto de esos encuentros poéticos, en diciembre se realizó la final nacional de slam para definir a quien habrá de representar a Brasil en el mundial de la especialidad que se realizará en Francia este año.

ES JUSTICIA

Marcelino Freire señala que se trata todo esto de un acto de justicia, porque en general no hay mujeres negras, travestis, transgénero o drag queen en los premios literarios. Por supuesto Brasil es el mismo caso, y eso que en el gigante de Latinoamérica hay un número importante de ese tipo de autoras, a las que él gusta de acompañar e incluso ha dado charlas sobre este movimiento.

Con un tono hasta divertido menciona que escritores y académicos de la lengua de su país le comentan si no es mala esa influencia en la literatura brasileña, para la lengua portuguesa, ante lo que piensa que en la Academia hay gente que sabe utilizar muy bien el idioma, la gramática, pero son malos escritores, mientras que esas mujeres y también los hombres son las que están haciendo que la literatura brasileña esté viva, activa, con aires nuevos, insiste.

Como ejemplo menciona a Amara Boira, travesti, prostituta, feminista y defensora de los derechos del colectivo LGTBI, y quien ha incursionado en la política. Ella ya ha publicado un, Y si yo fuera puta, en la que habla de su experiencia cuando practicó esa profesión, pero además es una especialista en James Joyce. Tiene un doctorado por en la Universidad de Campiñas e imparte cátedra. También está el caso del popular Emicida (Leandro Roque de Oliveira), llamado así por sus constantes victorias en las batallas de improvisación, por lo que la gente exclama que “mata” a sus contrincantes con sus rimas). Él es además productor de discos, y uno suyo incluyó un texto de Marcelino.

Todo ello le tiene entusiasmado de la vivacidad de la literatura de su país, confiesa al recordar que a uno de las Baladas Literarias que organizó acudieron dos escritores mexicanos, Mario Bellatin y David Toscana, en los que también participaron músicos, dando forma a un gran encuentro en el que además de que hubo conferencias y exposiciones.

Esta práctica literaria por supuesto que ha impactado en su obra, actualmente publica trabajos suyos en hojas sueltas, estilo trípticos, y participa en actividades en las que hay disputa de versos, a la manera de las topadas en la Huasteca. Su literatura es mucho de sonidos, musical, sonora, por lo que este tipo de actividades, el slam, está dentro de su gusto literario. Parte de su trabajo lo lleva a las tertulias y algunos de sus trabajos son interpretados por poetas de esos encuentros.

Al final, Marcelino Freire menciona que en México se encuentra publicado su libro Cuentos negreros, y el cuento que abre este libro es el que participa del disco de Emicida. En 2019 publicó un nuevo libro de lo que llama ensayos de ficción, que son más que cuentos, y actualmente está por iniciar la escritura de una novela.