Yo Garrick, la vida de un actor

*La puesta en escena forma parte de la programación del 32 Encuentro Nacional de Amantes del Teatro

*La puesta en escena forma parte de la programación del 32 Encuentro Nacional de Amantes del Teatro

Por Luis Galindo

México, 10 de enero (Notimex).— El amor, la vida y la libertad rodean a un actor justo antes de entrar a escena, pero también la tristeza, en la obra Yo, Garrick, de Carlos Rodríguez, que bajo la dirección y actuación de Víctor Hugo Vargas se presentó hoy en el Teatro Orientación.       La puesta en escena, que formó parte de la programación del 32 Encuentro Nacional de Amantes del Teatro que se lleva a cabo del 6 de enero al 2 de febrero, está a cargo de la compañía Los hijos de la retórica, de la alcaldía Álvaro Obregón, de la Ciudad de México.       Se trata de un trabajo unipersonal en el que se aprecia a un actor antes de entrar a escena como un ser humano que lucha y se esfuerza por destacar y llegar a los grandes teatros de la capital, pero sobre todo por interpretar a los personajes de importantes dramaturgos como William Shakespeare.       Pero antes de personificar a Garrick, lamentó mucho que su pareja lo haya abandonado, pues pensó que sería su gran amor, aunque nunca creyó que lo dejaría por otro actor, por lo que le dedica un poema con el que se despide de ella, y como dicen: "el show debe continuar".       Para olvidar ese fracaso amoroso, el actor empieza a relatar por qué decidió estudiar teatro, disciplina artística que la tomó gracias a su abuelito quien lo llevó al teatro, y desde ese momento quedó prendido de todo lo que es el escenario y la actuación.       Entre relatos y anécdotas, algunas divertidas y otras no muy gratas, el artista explica cada etapa de su vida, desde que tuvo que pagarse él mismo sus estudios porque sus padres no lo apoyaron, hasta el hecho de haber llegado a personificar al Rey Arturo, logro que tomó con serenidad porque el teatro para él es el gran amor que no lo cambiaría por nadie.