Los libros de El Colmex

[Un aspecto respetable y admirable de El Colegio de México es su vocación editorial que data de 1938, cuando siendo Casa de España publicó el poema trágico “El payaso de las bofetadas y el pescador de caña”, de León Felipe Camino (Tábara, España, 1884-Ciudad de México, 1968), vate republicano exiliado en México]

México, 4 de enero (Notimex).— Desde el ocaso de los años 30 y a partir de ese título, la producción editorial no cesa en la Casa de España, convertida luego en El Colegio de México (Colmex). En los primeros años fue pequeña y con el paso del tiempo ha crecido hasta tener actualmente un acervo histórico de aproximadamente cuatro mil títulos, de acuerdo con Gabriela Said.       En entrevista con Notimex, la directora de Publicaciones del Colmex sostuvo que esa línea editorial es un reflejo de la investigación académica que hace el organismo, cuyas aportaciones son valiosas para México, Latinoamérica y el mundo.      —Recuerdo una época en la cual había que definir la política demográfica del país. Eran los años 70 y El Colegio de México realizó muchas investigaciones en torno al tema. En ese entonces la producción editorial estuvo enfocada, en parte, en el desarrollo del país; contamos con diversas obras de la ciencia social encaminadas a la generación de política pública—, añadió.      Otros aspectos destacables, abundó Said, es el estudio que se hace de la literatura mexicana. Ejemplificó que la corporación cuenta con especialistas en la obra del Premio Nobel de Literatura, Octavio Paz, en literatura de la Revolución Mexicana, y otros personajes y temas igualmente trascendentes.      —También tenemos especialistas en tópicos como los idiomas indígenas del país. El Colegio de México tiene un archivo que estudia las diversas lenguas, desde algunas que ya no existen hasta otras que solamente tienen menos de 20 hablantes, así hemos recogido esas lenguas para preservarlas—, dijo sobre las aportaciones de la producción editorial.      El Colmex tiene un acervo de aproximadamente mil 900 títulos vivos, es decir, libros que tienen aún en existencia o se pueden consultar en algún tipo de soporte digital. A lo largo de su historia suman casi cuatro mil títulos, más los volúmenes de las siete revistas impresas y las dos digitales que la institución publica de manera regular.Espíritu divulgador del pensamiento humanoEn cuanto a la distribución, la entrevistada coincidió con los especialistas en el sentido de calificarla como "la tragedia dentro de la cadena productiva del libro”. Consecuentemente, la casa que ella representa no es la excepción, al contrario, su problema se agrava al considerar que sus libros son de corte académico.      —En nuestro caso la distribución es más compleja, pero hemos desarrollado estrategias para distribuirnos en otros territorios del planeta. Tenemos e-books que son una manera de contrarrestar la falta de distribución del libro físico. En la Feria Internacional del Libro de Bogotá, en mayo pasado, me percaté que la percepción que se tiene de la labor editorial de El Colegio de México, fuera del país, es halagadora. Es bien conocida y reconocida, lo que se refleja en la demanda de nuestros libros. Nos llegan peticiones de muchas partes del mundo y nosotros podemos mandarlos a través de diversos canales—, subrayó.      Enfatizó que, al menos en el universo editorial latinoamericano, hay una reputación editorial palpable de El Colegio de México, el cual no sería posible si no estuviera respaldado por el prestigio académico de la institución.      —Hacemos mucha investigación sobre México, comparada México-América Latina, y sólo de América Latina en todas las materias y todas las disciplinas que manejamos. Por eso somos referente importante cuando se habla de producción editorial en Latinoamérica.      Al mirar hacia atrás, la entrevistada refirió que el espíritu con el que nació la Casa de España (1938) convertida en El Colegio Nacional (1940) se mantiene inmaculado. La idea de difundir el conocimiento que se genera dentro de la institución se enriquece gracias a la preocupación por lo que pasa en el mundo hoy, no hay aislamiento, sino una mirada permanente desde el Colmex hacia afuera, para investigar en torno a ello. Para lograr el objetivo se cuenta con un cuerpo de investigadores de primer nivel en diversas áreas del pensamiento humano.      —En esa línea, nos dedicamos a publicar aquello que hacen los investigadores tras mirar y hacer aportaciones para la realidad social. Migración, desigualdades de todo tipo, estudios de género, y otros temas son abordados por el claustro de investigadores, de tal forma que la vocación editorial mantiene su espíritu inicial: difundir el pensamiento que ayuda a entender los problemas que nos aquejan.