Las narraciones de Itzel Tapia

La narradora mexicana Itzel Tapia relató que su interés por contar historias surgió hace unos 19 años, cuando fue invitada a participar en la Feria de las Calacas en el Centro Nacional de las Arte...

La narradora mexicana Itzel Tapia relató que su interés por contar historias surgió hace unos 19 años, cuando fue invitada a participar en la Feria de las Calacas en el Centro Nacional de las Artes (Cenart).      La también cantante y actriz, señaló que después de unos nueve años realizando esta labor, se volvió una apasionada de la narración oral, por lo cual decidió profundizar en su preparación y continuar con su trabajo en compañía de sus colegas.      “Conforme más me adentro, me enamoro más. Yo soy amante de la palabra, porque es música, me gusta también hablar en otros idiomas para que la gente conozca a través de las canciones otras formas de decir las cosas”, dijo en entrevista con Notimex quien se describe como una creadora escénica.      Consideró que a través de las narraciones las personas van contando las historias de la humanidad, los problemas a los que todos nos enfrentamos, así como todo lo que los seres humanos quieren decir.      “Me apasiona la historia y la investigación, siempre procuro que las narraciones que voy contando puedan ser de tradición oral y para eso hay que investigar, algo que siempre he hecho”, indicó Tapia.       Añadió que, mediante la tradición oral, ellos, como narradores, también van acercando a los niños a la lectura, ya que al contarles las historias, niñas y niños se interesan por buscar los libros donde se hable de esos temas.

El reconocimiento de las culturas originarias

“Por esta cosa de la inmediatez de los medios, los chicos mantienen poca atención a los textos" y, enfatizó; "Ellos tendría que acercarse cada vez más, y ahí, nosotros los narradores somos un medio para que ellos lo hagan. Somos un pequeño puente y hacemos esa labor de la tradición oral y escrita”.       La narradora, apasionada por la tradición prehispánica y la historia cultural del siglo XX mexicano, en 2016 tuvo la oportunidad de viajar a Sinaloa para investigar la cultura rarámuri, de esta experiencia se desprende su repertorio de cuentos basados en quienes viven en estos pueblos.      “Allá también hay rarámuris y están muy abandonados, creo que hablar de ellos es hablar del abandono que tenemos en nuestras culturas originarias y la gente de la ciudad, que nos volvemos cada vez más insensibles, lo tenemos que conocer”.       Señaló que este repertorio de cuentos se integra por textos donde relata, por ejemplo, una temporada navideña, también, habla acerca de un niño rarámuri que desea tener un hermanito; uno más refiere a las tradiciones “sobre cómo ellos se organizan, y la forma cómo han resistido la colonización de la iglesia, pero a la vez hacen un sincretismo, rescatan todo lo mejor de la cristiandad y lo comparten con su propia cultura”.      “Se trata que, a través de estos cuentos, el público se acerque a esta otra forma de pensamiento más sensible con la naturaleza" y, resaltó "porque ellos al tenerla cerca, la respetan y saben el equilibrio que debe existir al convivir con ella, porque es su vida”.       Finalmente, Itzel Tapia declaró que en todas sus narraciones le gusta integrar música, “porque a mí me gusta la cuentería tradicional donde los cuenteros traen una guitarra, un violín, una flauta, y así van contando sus historias”.