Corea del Sur recibe primera aeronave de vigilancia Global Hawk

Corea del Sur recibió este lunes su primera aeronave avanzada de vigilancia de gran altitud, el Global Hawk, en una medida que se espera que potencie las capacidades del país contra Corea del Norte,...

Corea del Sur recibió este lunes su primera aeronave avanzada de vigilancia de gran altitud, el Global Hawk, en una medida que se espera que potencie las capacidades del país contra Corea del Norte, informó la Fuerza Aérea surcoreana.

La Aeronave Pilotada Remotamente (RPA) RQ-4 Block 30 Global Hawk llegó, la mañana de este lunes a una base de la Fuerza Aérea en Sacheon, en el extremo sur de la península coreana. Es la primera de un total de cuatro unidades que Corea del Sur adquirió de Estados Unidos bajo un acuerdo de 2011, destacó la agencia Yonhap.

Las tres otras aeronaves llegarán en la primera mitad del próximo año, aunque el plazo está sujeto a cambios. La fecha exacta de su despliegue oficial para su operación todavía no se ha decidido, y no será revelada al público de manera oficial.

El vehículo aéreo no tripulado de largo alcance, fabricado por la compañía de defensa estadunidense Northrop Grumman, es capaz de llevar a cabo misiones de reconocimiento durante alrededor de 40 horas seguidas, a una altitud de 20 kilómetros, además de ser una de las plataformas de recopilación de información más avanzada del mundo.

Equipado con un avanzado sensor de radar de vigilancia terrestre, el Global Hawk puede realizar maniobras a un alcance de hasta tres mil kilómetros y distinguir objetos de tan solo unos 30 centímetros de diámetro sobre el terreno, lo cual se espera que mejore la capacidad de reconocimiento de Seúl frente a las amenazas de Corea del Norte, así como los crecientes desafíos de seguridad de los países vecinos.

La aeronave llegó en medio de las elevadas tensiones en la península coreana, ya que se está acercando la fecha límite de fin de año, impuesta por el líder norcoreano, Kim Jong-un, para que Washington presente nuevas propuestas para avanzar en las conversaciones estancadas sobre la desnuclearización.

En las últimas semanas aviones de vigilancia de Estados Unidos han realizado varios vuelos sobre la península coreana, a medida que crece la posibilidad de que Corea del Norte lleve a cabo una prueba de misil de largo alcance en medio de los diálogos de desnuclearización estancados.

Estados Unidos ha advertido a Corea del Norte contra la realización de tales provocaciones, urgiendo a Pyongyang a sentarse a la mesa de diálogos.

Corea del Norte demanda un alivio de las sanciones como parte del trato potencial con Estados Unidos para desmantelar sus programas de armas nucleares y misiles balísticos.

Pyongyang ha urgido a Washington a ofrecer tales concesiones antes del fin de año y ha insinuado que, de lo contrario, reanudará sus pruebas nucleares y de misiles de largo alcance.

Las conversaciones nucleares se han estancado desde que la segunda cumbre entre Kim Jong-un y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, fracasó en febrero, debido a la brecha entre ambos sobre la forma de combinar los pasos de desnuclearización de Pyongyang con el alivio de las sanciones y otras concesiones de Washington.