Un No Cumpleaños al estilo Ades, Quezadas, Delgadillo

*Los tres músicos invitan a compartir entre amigos y dar a conocer su material pendiente

*Los tres músicos invitan a compartir entre amigos y dar a conocer su material pendiente

Por María Guadalupe Salazar Mondragón

México, 18 de diciembre (Notimex).— Tres músicos que se convocan entre sí para compartir sus creaciones, comentarlas, recrearlas y reinterpretarlas no es algo común, hasta puede considerarse una hazaña musical, ya que lo hacen con cierta religiosidad desde los años 90, porque desde entonces, de esas reuniones surgen obras, discos o conciertos, que incluso, han tenido la osadía de nombrar en una alegoría a la obra de Lewis Carrol, la reunión del No Cumpleaños.      Sólo de ellos, Jaime Ades, Fernando Delgadillo y Enrique Quezadas podía haber surgido algo así, por tratarse de un trío de ingeniosos trovadores que tanto en lo individual como en lo colectivo proponen siempre un estilo alternativo de ver el mundo, en su música, en sus letras, en su constante y convergente disciplina, tal como lo plantean los personajes de Alicia en el país de las maravillas.      Si bien la primera ocasión de No Cumpleaños surgió de manera casi natural conforme su proximidad musical los fue reuniendo; hoy, de la convocatoria también fue partícipe la prensa, a quince años de la última sesión y concierto musical convocados en el Teatro de la Ciudad, en donde surgió un material musical que no salió a la luz y quedó pendiente para una nueva ocasión de convergencia personal entre ellos.       Se trata también de sincronicidades y alineación planetaria, según comentaron los cantautores, mismas que nos permitieron ser testigos de ese momento de espontaneidad en el que volvieron a celebrar el No Cumpleaños.      Entre anécdotas y copas, Delgadillo, Quezadas y Ades estrenaron nuevas piezas, nos participaron de su diálogo musical y nos compartieron que será 2020 el año elegido para una gira musical de No Cumpleaños, en la que igual serán las coincidencias, las sincronicidades y la espontaneidad, los hilos rectores de sus presentaciones.      Así nada más, por el gusto de compartir entre amigos, de dar a conocer ese material que quedó pendiente, además de enriquecerse en términos musicales, de coincidir o diferir en sus puntos de vista y seguir juntos en su evolución humana.