Presidente chino reconoce labor de Carrie Lam en Hong Kong

El presidente de China, Xi Jinping, se reunió con la jefa del Ejecutivo de Hong Kong, Carrie Lam, quien se encuentra de visita de servicio en la ciudad de Beijing.

El presidente de China, Xi Jinping, se reunió con la jefa del Ejecutivo de Hong Kong, Carrie Lam, quien se encuentra de visita de servicio en la ciudad de Beijing.

Lam informó sobre la situación actual en Hong Kong y la labor de su gobierno al presidente Xi, destacó la agencia Xinhua.

El mandatario chino dijo que 2019 fue el año más sombrío y complejo para Hong Kong desde que regresó a la patria.

Señaló que Lam se ha adherido a la esencia del principio de "un país con dos sistemas" frente a diversas dificultades y presiones, gobernando de acuerdo con la ley, cumplió con sus responsabilidades bajo un trabajo arduo".

Xi manifestó el apoyo de China a la gestión de Lam y reconoció el valor y sentido de misión que ha demostrado durante este periodo especial para Hong Kong.

"Tenemos la determinación inquebrantable de salvaguardar la soberanía, seguridad e intereses de desarrollo de China, de implementar el principio de 'un país con dos sistemas' y de oponernos a que cualquier fuerza externa interfiera en los asuntos de Hong Kong", dijo Xi.

Lam, se encuentra en Beijing, donde también se reunió con el primer ministro de China, Li Keqiang, en el marco de su segunda visita a la capital del país asiático desde principios de noviembre, y la primera desde que la oposición hongkonesa arrasara en las elecciones a consejeros del distrito del mes pasado.

Las reuniones se producen después de que la policía de Hong Kong disparó gas lacrimógeno en enfrentamientos callejeros nocturnos con manifestantes el domingo, mientras la peor crisis política de la antigua colonia británica en décadas se prolonga hasta el séptimo mes, destaca Channel News Asia.

Hong Hong registra una serie de manifestaciones que comenzaron el 9 de junio a raíz de un polémico proyecto de ley de extradición, ya retirado por el gobierno, pero el movimiento se transformó en una denuncia por el recorte de libertades y la falta de reformas democráticas, en el mayor desafío de la excolonia británica desde la Revolución de los Paraguas de 2014.

Las protestas antigubernamentales en la ciudad desde junio han planteado uno de los mayores desafíos populistas al gobierno de Xi. Los disturbios también han complicado los lazos entre China y Estados Unidos en un momento de tensiones elevadas, incluido el comercio.