Comparten anécdotas en torno a Tanya Kohn

*Artistas y familiares recordaron la vida y obra de la fallecida pintora

*Artistas y familiares recordaron la vida y obra de la fallecida pintora

Por Aura Fuentes

México, 15 de diciembre (Notimex).— El estudio de Tanya Kohn (Praga, 1935-Morelos, 2019) ubicado al sur de la capital mexicana, fue el escenario para que amigos y colegas acudieran a darle el último adiós a la pintora fallecida el martes 10 de diciembre, en una ceremonia en donde destacaron su lado humano y artístico.      Aunque la cita estaba programada a partir de las 15:00 horas, la gente más cercana y querida de la pintora checo-ecuatoriana acudió desde las 11:00 horas y hasta las 23:00 horas, lapso en el que compartieron historias, recuerdos y anécdotas frente al altar en donde fue colocada su fotografía, las de sus padres y la urna con sus cenizas.      “Mi hermana Vanessa y yo la velamos durante tres días en mi casa, que es donde falleció, en Tepoztlán, y después la incineramos, una parte se queda en mi casa, otra se va a Valle de Bravo, a la casa de mi hermana, y otra parte mi hermana la está yendo a dejar a Ecuador, en donde está la tumba de todos nuestros antepasados”, indicó su hijo Alyosha Barreiro a Notimex.      Explicó la importancia que representa para ellos que una parte de sus cenizas permanezca junto con su abuela, abuelo y todos sus tíos abuelos, por lo que las depositarán en el Cementerio Judío de Ecuador; además, sus padres eran dos celebridades en este país, a donde emigraron cuando ella tenía 3 años, por lo que entre los asistentes estuvo el embajador de Ecuador en México, Enrique Ponce de León.      “Mi abuelo (Karlos Kohn Kagan) era un arquitecto de Checoslovaquia cuyas obras se siguen presentando como patrimonio nacional y en Ecuador hizo museos y cosas muy importantes; y mi abuela (Vera Schiller) era una psicoanalista que trató más de 70 mil pacientes en Ecuador, escribió libros, hay documentales sobre ella, tenía un centro de meditación que sigue activo a casi 10 años de su muerte”.      El músico y compositor Alyosha narró que también los acompañaron durante la celebración llena de flores y cariño, los pintores Miguel Ángel Cordera y Tomas Gondi, la fundadora de Editoriales Trilce, Deborah Holtz; así como la pintora, escultora y artista sudafricana, Collette Lewis.

Matices, texturas y etéreos colores

“Fue un desfile fantástico de amigos pintores, escultores y actores, fueron entre 300y 400 personas las que vinieron; fue algo muy lindo y personal, a comparación de otros homenajes o velorios, porque la gente se despidió de ella con risas, anécdotas, y leyendo lo que mandaba gente de la lejanía”, explicó.      Fue así que se hicieron presentes a distancia, algunos familiares y amistades de la pintora que participó en más de mil doscientas exposiciones internacionales, quienes no pudieron acudir por vivir fuera del país, pero de quienes se leyeron los textos enviados; en tanto, otros fueron plasmados en una libreta a modo de recuerdo.      “Tanya fue como una madre para muchos. Saliendo del colegio nos recibía en su casa y pasábamos las tardes rodeados de arte y buena comida. Siempre interesante y con una risa contagiosa Tanya, con su gran sentido artístico, nos dejó dos grandes regalos: Vanessa y Alyosha”, refirió el actor Arap Bethke.      Después de haber vivido dos años en Israel, Tanya arribó a México en 1960 invitada por el Organismo de Promoción Internacional de Cultura (OPIC) de la Secretaría de Relaciones Exteriores de México como parte de una gira pictórica a presentar una exposición individual en el Palacio Bellas Artes, desde lo cual, se enamoró del país en el que se quedó a trabajar hasta su muerte.      “Vives en matices y texturas, en mares colmados con etéreos colores —a veces tranquilos y otras veces turbulentos—, lunas brillantes y misteriosas, soles ardientes, constelaciones fugaces, selvas florecientes, estrellas distantes, paisajes sutiles, siluetas soñadoras, caras que reflejan el carácter de las personas, animales llenos de vida, pájaros revoloteando en cielos multicolores, esculturas vibrantes, mundos lejanos y enigmáticos…”, escribió su primo Tomas Kohn.      Su familiar recordó que cuando le pidieron a Tanya que explicara lo que significa un cuadro ella respondió: “Yo creo que el cuadro tiene que hablar. Si pudiera explicar lo que yo quiero decir, sería escritora; yo pienso en colores, pienso en esfumados y pienso en ritmos. Esto es casi como una música fluida, pero no puedo explicarlo en palabras. Lo digo con colores, lo digo con imágenes”.