LITORAL

DESDE EL LIBRERO

DESDE EL LIBRERO

Narraciones inéditas. Obra póstuma

De Xochime´

José Concepción Flores Arce, mejor conocido como Xochime´, fue un amante de su lengua materna, el náhuatl, de las tradiciones, las historias y las leyendas de su tierra natal, Milpa Alta, y a lo largo de su vida se dedicó a recopilar ese legado para convertirlo en literatura, siendo un referente dentro y fuera del país. Además, como experto en la materia, era consultado constantemente por investigadores nacionales y extranjeros no sólo respeto a la tradición oral de su pueblo, sino incluso sobre la variante el mencionado idioma, siendo traductor y corrector de traducciones.

Antes de que su vida fuera truncada a los 82 años de vidas en un accidente vial, publicó varios libros, entre los que sobresalen ¡Ma titla'tocan Nahuatla'tolli! (2000), Quetzaltlahtolli. Palabra náhuatl contemporánea (2005) y In ye Hue'cauhnemiliz Momoxcatlacah (2009), el cual incluye su poema Atzomolco, con el cual obtuvo el Premio Internacional de Literatura, que le entregó en 2004 Radiodifusión Alemana. Auspiciado por el gobierno de la Ciudad de México, la Secretaría de Cultura capitalina y el Programa de Apoyo a las Culturas Municipales y Comunitarias (PACMyC), entre otros, en 2018 fue recopilado por Rudolf van Zantwijk su Obra Póstuma, Narraciones inéditas, publicado por Atoltecayotl y con profusas ilustraciones de Isela Xospa.

El volumen de 128 páginas reúne seis narraciones escritas por quien también fuera docente de la lengua náhuatl en el Museo de la Ciudad de México, la Casa Tlaxcala del Distrito Federal, Escritores en Lenguas Indígenas Asociación Civil (ELIAC) y la ex Preparatoria No. 2 de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), textos en los se pueden encontrar, entre otras cosas, rastros de la mestización nahua-español de palabras y frases, así como de que tradiciones que se tienen propias del estado de Morelos, como los huehuenchis y los chinelos también tenían asiento en Milpa Alta.

Así, por ejemplo, el lector descubrirá que el término castellanizado como huehuenchi o huehuenche proviene del vocablo nahua huehuetzin, que se refiere al traje utilizado en dicho baile que hace escarnio de los españoles, o que chinelo tiene su raíz en Tzin-nelo, que se utiliza para el mismo bailarín o baile. También puede dar cuenta de que ya forman parte indispensable de las fiestas patronales de los milpaltenses los fuegos pirotécnicos, que introdujeron los conquistadores españoles de México, lugar que sin duda en las peregrinaciones prehispánicas ocupaban otros elementos.

El volumen, como se dijo, recoge seis textos, en versiones nahua y español. El primero relata cómo un espía gubernamental se estableció en Milpa Alta para conocer los movimientos de los zapatistas, que actuaban y se acercaban en el territorio de la hoy Alcaldía de la Ciudad de México. El segundo explica la forma en la que se desarrolló la Revolución Mexicana en territorio Momoxco, nombre nahua de lo que hoy conocemos como Milpa Alta.

El tercer cuento habla del compadre Diego, un hombre rico pero que nunca fue tacaño ni abusivo. El cuarto se refiere a la amistad del pueblo de Malacachtepec con los vecinos de Morelos, por lo que gente del primero se unió sin dudarlo al movimiento zapatista cuando fue convocada. El quinto describe la fiesta tradicional de Ahuilteotl, el dios de la alegría, por la que Xochime´ sentía un especial gusto, pues efectivamente era una celebración muy festiva, de mucho gozo, con bailes y música.

El último relato se remonta a la misma fiesta de Ahuitetl, pero como fue celebrada durante la guerra civil y Malacachtepec cumplió la tradicional entre ruinas, pues el poblado fue destruido por las fuerzas militares.

Debe comentarse que el volumen, que en su portada muestra una ilustración de los motivos de los textiles originales de Milpa Alta y en su interior reproduce fotografías de hojas en las que José concepción Flores Arce (1930-2012) escribió sus textos, cuenta con un sentido Prólogo del holandés Rudolf van Zantwijk, traductor y conocedor de la variante milpaltense del náhuatl, quien vivió en ese territorio de la Ciudad de México por muchos años y tenía un gran aprecio de Xochime´, porque fue una de las personas que le ayudaron a profundizar sus conocimientos de ese idioma originario.