Gente de mar y viento, la otra cara de las trasnacionales

*El documental muestra los matices entre vivir en resistencia o permitir la entrada de trasnacionales a territorio comunitario

*El documental muestra los matices entre vivir en resistencia o permitir la entrada de trasnacionales a territorio comunitario

Por Evangelina del Toro. Enviada

Puerto Escondido, Oax., 08 de diciembre (Notimex).— Gente de mar y viento, bajo la dirección de Ingrid Eunice Fabián González, muestra la lucha de Álvaro Obregón ante la llegada de proyectos eólicos a esta comunidad de Juchitán, Oaxaca.       Fabián, en entrevista con Notimex, compartió que este proyecto se llevó a cabo con la colaboración de Ambulante Gira de Documentales, además, un año después de su grabación, esta cinta se convirtió en largometraje.      Gente de mar y viento fue proyectado este fin de semana en la programación de la 5a. edición Imagen-Sentido Festival del Puerto, en donde la también guionista declaró que, el documental es una versión de 25 minutos grabada en el año 2014.      Recordó que para grabar el material lo principal fue trabajar en la confianza de los pobladores de las comunidades que están en resistencia, así como acompañar a los integrantes de la policía comunitaria, encargada de vigilar y prohibir el ingreso de la empresa trasnacional a territorio oaxaqueño.      Precisó que el poder de un documental es la posibilidad de la cercanía con y para la gente, generar canales de comunicación donde ellos puedan abrirse, contar y mostrar lo que están viviendo y cómo lo están viviendo.       "Álvaro Obregón es una parte fundamental para la empresa, ya que une con San Mateo del Mar, con San Francisco del Mar y otras comunidades pesqueras y la única manera de entrar por tierra es por dicha comunidad para llegar a Barra Santa Teresa, en donde los vientos son, que, si en La Venta voltea trailers, ahí es impresionante”, describió Fabián contextualizando territorialmente los elementos claves en el proceso de operación de las trasnacionales.

Resistir o permitir, los matices de un mismo impacto

Fabián, también mencionó que, cuando el proyecto se transformó en largometraje se acentuó el final de éste, que dice; "hay que luchar, hacer las cosas, porque hay un mundo bueno, pero también hay peligros latentes y en cualquier momento regresan. Ponemos los lugares en donde se van a seguir instalando”.      En este sentido, la directora comentó que, con el Proyecto Transístmico se pueden anticipar mayores consecuencias negativas para las comunidades y subrayó que, "estos proyectos los realizamos para enfatizar que existen proyectos eólicos que no han traído beneficios a las comunidades en dónde se desarrollan".       En un inicio, el corto nació a partir de esto; una comunidad zapoteca que vive bajo amenaza de las pretensiones de la trasnacional de instalar un parque eólico en el mar sin su consentimiento. En tanto, el largometraje integra a una segunda comunidad, La Venta, en donde la trasnacional se ha instalado, esto para poner contraste entre un lugar de resistencia y otro ya habitado.       Ingrid Eunice Fabián consideró que esa contraparte era importante abordarla, sobre la llegada de estas empresas y en donde se lucha y resiste contra ellas.      Mencionó que, actualmente Álvaro Obregón continúa luchando contra la llegada de la transnacional y, aunque hay una percepción de la resistencia que está poco desgastada, es una lucha de “divide y vencerás. En 2019, después de que grabamos en 2016, veíamos esa parte esperanzadora y ahora vemos que aquellos que están en lucha ya no la llevan a cabo, o algunos ya no están”.      Gente de mar y viento es un conflicto documentado el cual se puede apreciar en plataformas digitales y, desde la percepción de su directora; “Necesitamos ver esas historias que nos retratan y que nos reflejan como sociedad, como personas y con valores. El cine habla de eso, de las emociones y los valores que son universales”.