Laboratorio urbano de arte comprometido

(EDITADA) EN REVISIÓN

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*El colectivo “La Nana” quiere hacer del arte una herramienta de transformación social en ambientes de violencia

Por Iván Santiago Marcelo

México, 4 de diciembre (Notimex).— A través de las diferentes manifestaciones artísticas, como son danza, teatro, música, pintura, entre otras, el programa expositivo “La Nana, Laboratorio Urbano de Arte Comprometido” tiene como fin fomentar la cultura de paz para contribuir a un entorno social más favorable.      Nahui Twomey, curadora de La Nana, explicó a Notimex que los ocho integrantes que conforman el colectivo, así como otros artistas invitados, ofrecen en la céntrica colonia Guerrero, en la Ciudad de México, talleres y cursos para niños, jóvenes y adultos que no han tenido un acercamiento con el arte.      “La Nana es un espacio dedicado a la experimentación artística y pedagógica. En nuestro programa de talleres no sólo se aprende una disciplina artística, sino que también se reflexiona sobre alguna problemática social. Además, tenemos un programa de exposiciones, así como bailes, conciertos, festivales y somos sede de un programa para artistas y docentes que les interesa la transformación social a través de las artes”, expuso.      El colectivo, que recientemente recibió un apoyo para su programa de exposiciones del Fondo LIFEWTR para las Artes en colaboración con el Patronato de Arte Contemporáneo (PAC), también se considera un laboratorio, ya que sus integrantes crean diferentes metodologías de transformación social relacionadas con el muralismo comunitario, interacción comunitaria, aprendizaje con danza y música, que son aplicados en los espacios públicos donde trabajan.      “Nuestro máximo objetivo es contribuir a construir una sociedad más equitativa, sensible e incluyente a través de las artes. Este año nos hemos enfocado más hacia el arte contemporáneo para llegar a este objetivo”, destacó Nahui Twomey.      Agregó que La Nana, un proyecto que forma parte de ConArte. A.C. (Consorcio Internacional Arte y Escuela), ha formado muchos maestros de aula y artistas para enseñar en los salones. “Algunos han emprendido diferentes proyectos personales, cada uno aprende su propia metodología y la aplica en su propia comunidad, además de que estamos formando gente en otros estados”.

Que la violencia no sea la única posibilidad

Indicó que ahora, como resultado del trabajo que han realizado a lo largo de estos años, ven a adultos, que en su momento fueron niños, y les expresan cómo el arte les cambió la vida desde diferentes perspectivas.      “En la colonia Guerrero hay gente que nos reconoce y viene a La Nana porque sabe que es una alternativa para sus hijos y para ellos mismos, para que la violencia no sea su única posibilidad. Utilizamos el arte para contrarrestar la violencia y mostrarles a los niños que hay otras posibilidades para desarrollarse”, abundó.      Nahui Twomey destacó, además, que es una creyente del arte contemporáneo como una herramienta de transformación social, porque tiene lenguajes accesibles una vez que se trabaja, al tiempo que permite a las comunidades desarrollar habilidades nuevas, otra forma de ver el mundo, expresarse y convivir con las demás personas.      “Además del arte contemporáneo, considero que la danza, del tipo que sea, es uno de los principales ejes para la transformación, porque es apropiarte de tu cuerpo, que es el primer territorio”, sostuvo la curadora del colectivo que inició sus actividades en el año 2009 y tiene su sede en un inmueble patrimonio industrial del siglo XX.      Para Nahui Twomey, el arte tiene un potencial muy grande para cambiar a la gente “y no cambiar solo por cambiar”, sino porque ofrece otras posibilidades para que puedan desarrollar sus habilidades, así como expresar sus sentimientos y emociones.      “Por ejemplo, la danza te ayuda a apropiarte de tu cuerpo, que es algo que te enseñan a hacer. En la escuela nunca te enseñan a eso ni a expresarte ni a dialogar, el sistema educativo no te deja ser tan creativo. Tener estas posibilidades en la vida a todos nos hace más incluyentes, más sensibles y es una herramienta transversal”, subrayó.