La obra “La desobediencia de marte” concluye temporada

Por Verónica Pérez Raigosa

Por Verónica Pérez Raigosa

En medio de aplausos y buenos deseos para sus protagonistas Víctor Trujillo y Mauricio Isaac se develó la placa de fin de temporada de la pieza teatral “La desobediencia de Marte”, donde el padrino de lujo fue el actor Joaquín Cosío.

El director Antonio Castro fue el encargado de agradecer por el apoyo a este montaje del dramaturgo Juan Villoro, además de recordar que el cierre final de esta temporada será el próximo domingo 1 de diciembre.

Se esperaba que en esta ocasión tan especial, Víctor Trujillo diera algunas palabras, sin embargo tanto él como Mauricio Isacc se limitaron a disfrutar de los aplausos y las buenas críticas que les otorgaron por su labor en escena.

Víctor Trujillo este viernes hizo un doble fin de temporada, pues no solo concluyó la obra “La desobediencia perfecta de Marte”, sino que también por la mañana despido su emblemático programa “El mañanero” que se emitía por el 105. 3 de FM.

Por su parte, el actor Joaquín Cosío, padrino de la obra, reconoció la belleza del texto, así como las dificultades a las que un actor se puede enfrentar con una obra de este calibre, “es una pieza muy exitosa y un texto que no es sencillo, hay que reconocer que el gran mérito de los actores es hacerlo divertido”.

“Este obra es un ejemplo de que se puede conjuntar un texto divertido con el éxito, a lo que se suma el talento”, dijo el actor, al señalar que el obra esta lleno de homenajes a la vida en el teatro, a la astronomía y a las relaciones familiares.

“Los actores tienen todo para llenar el escenario”, dijo Cosío, quien se mostró sumamente complacido con lo visto en escena, por lo que no dudo en destacar la calidad de los protagonistas y del mismo guion, que a su parecer encanta al espectador desde su inicio.

Sin embargo esta velada también sirvió para que el Joaquín compartiera un poco de su historia en los escenario, pues en las últimas décadas Cosío se ha vuelto un referente en la cinematografía nacional y de Hollywood, donde ya ha hecho varios proyectos entre ellos “El llanero solitario”.

Con la sencillez que lo caracteriza, Cosío se niega a decir si es momento de hacerle un homenaje por su destacada trayectoria, pues considera que debe ser el público quien lo decida y no él.

“Soy un actor que empezó grande, casi a los 40 años de edad, entonces no hay demasiado de que vanagloriarme, pero creo que el trabajo del actor es estar en constante evolución”, dijo el histrión de cintas como “El infierno” y “Matando Cabos”, entre otras.

Fin de la nota