El líder invisible de la orquesta

*Zvi Plesser habla sobre su acercamiento al chelo y cómo embona bien con su personalidad

*Zvi Plesser habla sobre su acercamiento al chelo y cómo embona bien con su personalidad

Por Cristóbal Torres

México, 28 de noviembre (Notimex).— Hay veces que el instrumento elige a su intérprete, pues la personalidad del músico está íntimamente ligada con las posibilidades sonoras del mismo y Zvi Plesser (Jerusalén, 1968) es un claro ejemplo de esto.      “Yo creo que si no hubiera elegido el chelo, el chelo me hubiera elegido a mí”, estima Plesser, quien inició sus estudios musicales a los seis años gracias al apoyo de su padre, quien decidió inculcar dicha práctica tanto en él como en sus otros tres hermanos.      —Vengo de una familia donde la música es parte fundamental. Mi padre fue músico amateur; era físico, pero su amor era la música y para él fue importante que aprendiéramos a leer, a escribir y a tocar un instrumento.      Inició sus andanzas musicales con la flauta dulce y fue a los siete años que dio el salto al chelo. “Mi primer maestro, que era una persona muy inteligente, se dio cuenta que cuando yo interpretaba notas más graves era diferente mi expresión, así que me sugirió tocar el chelo. Fue entonces que mi padre me puso algunos discos y así fue como todo sucedió”.      A diferencia de otros instrumentos un tanto más protagónicos, como lo pueden ser el violín y el piano, para Plesser, el chelo “es como el líder invisible de una orquesta; algunos de los mejores momentos ocurren cuando el chelo cambia las bases, cuando cambia la armonía”.     El intérprete menciona que “es un instrumento que encaja muy bien con mi personalidad”, pues “me gusta colaborar, me gusta tocar con personas aun cuando toco de solista, siempre lo hago con una orquesta. No puedo imaginarme a mí mismo como violinista”.

El chelo, un instrumento en auge

Aunque reconoce las limitaciones del chelo, pues “no tiene la misma cantidad de notas que el violín y no podemos ejecutar acordes como en una guitarra o piano”, considera que “en el arte las limitaciones son las que permiten sacar el ingenio”.     Hoy en día, se dice maravillado por el auge que tiene el instrumento. “Hay una explosión de chelistas; la cantidad, el nivel y el talento ha crecido mucho en los últimos 20 años, lo que es muy sorprendente. Siempre hemos tenido grandes solistas, pero el nivel no era tan alto”.      —Doy clases y estoy en contacto con varios alumnos en competiciones y a donde quiera que voy escucho mucho talento. Es sorprendente cómo el chelo ha crecido y se ha convertido en un instrumento tan popular.      A pesar de una extensa trayectoria que lo ha llevado por todo el mundo, Zvi Plesser menciona que todavía le gusta practicar. “Si practicaste a la edad indicada y lo hiciste de forma correcta, puedes seguir tocando sin tanta práctica; pero confieso que yo soy un músico en activo que le gusta mucho practicar, lo disfruto mucho; sigo hallando nuevas cosas todos los días”.     Y agrega: “Creo que no hay ningún músico que no haya pasado por esa fase obsesiva de practicar; no se puede ser bueno en lo que uno hace sin horas de práctica”.      Plesser se prepara para dos conciertos que ofrecerá en el Palacio de Bellas Artes el viernes 29 de noviembre a las 20:00 horas y el domingo 1 de diciembre a las 12:00 horas, donde tocará con la Orquesta Sinfónica Nacional interpretando el Concierto para Chelo de Elgar (1857-1934), “quizás uno de los cinco, si no es que de los dos, mejores conciertos que hay para el instrumento, es una de las mejores piezas escritas para chelo”.