Obra integral para piano de José Pomar

[Fue presentado el disco La obra integral para piano de José Pomar con la presencia del intérprete Rodrigo Acevedo, acompañado de una mesa que incluyó al nieto de Pomar y el profesor que lo indujo...

[Fue presentado el disco La obra integral para piano de José Pomar con la presencia del intérprete Rodrigo Acevedo, acompañado de una mesa que incluyó al nieto de Pomar y el profesor que lo indujo en la obra del compositor nacido en 1880]

Por Cristóbal Torres

México, 28 de noviembre (Notimex).— Revivir la obra de un compositor olvidado como José Pomar Arraiga (1880-1961) ha sido la labor del intérprete Rodrigo Acevedo durante los años más recientes; es así como en el marco de la Noche de Museos, el músico presentó el disco La obra integral para piano de José Pomar.       A la presentación en la Sala de Recepciones del Museo Nacional del Arte (Munal) acudieron Julio Pomar, nieto del compositor; Alberto Cruz Nieto, productor del disco; Eduardo Contreras, miembro del Centro de Investigaciones Musicales del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL) y Carlos Montes de Oca, profesor de la Facultad de Música y maestro de Acevedo.       José Pomar fue un músico relegado "porque tenía una posición muy militante en el concepto sindical con los músicos y eso lo enemistó con personas del imperio de la música", sostuvo su nieto, al recordar que "era un bromista extraordinario, pero como músico fue muy serio".       Cruz Nieto se mostró complacido ante la presentación del disco, pues "permite ver el desarrollo del compositor" a lo largo de sus diferentes facetas. Mencionó también que la tarea de un productor es "incomodar al intérprete para que dé lo mejor de sí mismo", algo que Acevedo cumplió con creces.      Eduardo Contreras resaltó el hecho de que Pomar haya sido reconocido por sus contemporáneos "más allá de las envidias"; prueba de eso fue la amistad que guardó con alguien de perfil más conservador como Manuel M. Ponce. Por su parte, Carlos Montes de Oca se dijo cansado de que "siempre se toque lo mismo" y señaló que "las escuelas tienen la culpa", fue así como decidió enseñar a sus alumnos obras de compositores poco conocidos y, en ese sentido, Acevedo "fue como una verdadera esponja" al recibir las partituras de Pomar.      La velada concluyó con la interpretación hecha por Rodrigo Acevedo de un repertorio que recorrió las diversas etapas de José Pomar, desde "El juglar" de 1898, hasta "Con aire de danzón" de 1934, pasando por la suite "El exconvento de San Francisco en Pachuca", escrito entre 1912 y 1919. El músico agradeció al Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (Fonca) por el apoyo en la edición del disco y al Archivo de Músicos Disidentes Mexicanos del Instituto de Investigaciones Estéticas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) por facilitarle las partituras de José Pomar.