Tengo un sueño, una fiesta musical de la cultura comunitaria

*750 niños y niñas de distintos semilleros creativos del país mostraron su trabajo en distintas disciplinas artísticas

Por Evangelina del Toro

México, 20 de noviembre (Notimex).— La gala multidisciplinaria "Tengo un sueño", realizada por 750 niñas, niños, jóvenes y artistas que son parte de la cultura comunitaria, fue una fiesta musical, que pasó de los clásicos a cantos en diferentes lenguas indígenas, poesía y teatro.      Provenientes de distintos semilleros creativos del interior de la República mexicana, el trabajo realizado en distintas disciplinas artísticas se hizo realidad en un escenario multicolor representado en los distintos vestuarios de las regiones y telones que crearon artesanos para adornar el Auditorio Nacional.      El concierto musicalizado por la Orquesta Escuela Carlos Chávez, el Ensamble Escénico Vocal y el Coro Sinfónico Comunitario inició minutos después de las 18:00 horas con Romeyno Gutiérrez Luna, pianista rarámuri, así como con Xochipitzáhuatl a través de textos escritos por Mardonio Carballo; posteriormente se llevó a cabo la representación de una leyenda sobre las tortugas.      De igual manera, se presentaron tres canciones de West Side Story, de Leonard Bernstein (1918-1990), interpretadas por el Ensamble Escénico, además del tema musical que lleva el nombre del evento, "Tengo un sueño", el cual fue acompañado por un video de los trabajos realizados por 17 artistas del Reclusorio Preventivo Varonil Norte.      La participación de la Banda Sinfónica de Tlaxiaco, Oaxaca, fue una de las más aplaudidas y la que hizo bailar a los espectadores, entre quienes se encontraba la actriz Yalitza Aparicio, originaria de esa ciudad.      Con la frase “las mujeres sí soñamos”, se mencionaron los derechos de este género en voz de cinco niñas, también se contó con la participación del rapero TutunaKú, con "Alas" (A Malala), una pieza musical acompañada por actos acrobáticos recreados por niños y, para el final, un popurrí con canciones de Sinaloa, en voz de la soprano y actriz Regina Orozco (1964).