Policía mantiene el cerco en universidad de Hong Kong

La policía de Hong Kong mantiene este martes sitiada a la Universidad Politécnica de Hong Kong, en cuyo interior siguen atrincherados un centenar de estudiantes contrarios al gobierno prochino.

La policía de Hong Kong mantiene este martes sitiada a la Universidad Politécnica de Hong Kong, en cuyo interior siguen atrincherados un centenar de estudiantes contrarios al gobierno prochino.

La situación se ha vuelto más violenta en las últimas semanas, ya que los estudiantes han disparado con arcos y flechas a las fuerzas antidisturbios y la Universidad Politécnica y sus alrededores han sido escenario de duros enfrentamientos, tal vez los más violentos desde que comenzó la revuelta hace poco más de cinco meses, destaca Euronews.

La policía permitió este martes que un grupo de menores abandonara el campus universitario, pero se mantienen inflexibles ante las demandas de los jóvenes, luego de que unos cuatrocientos estudiantes fueron arrestados y un centenar permanecería en las instalaciones.

Según versiones preliminares, decenas de estudiantes lograron burlar el cerco impuesto por la policía en la Universidad Politécnica de Hong Kong, que ha hecho arrestos masivos.

En un acto desesperado frente a nuevas amenazas sobre el uso de la fuerza y la violencia para dispersar la protesta, los manifestantes buscaron alternativas para evitar ser detenidos por la policía; sin embargo, fueron descubiertos y quienes no lograron llegar a los vehículos para escapar fueron reprimidos y detenidos.

La jefa del Ejecutivo de Hong Kong,Carrie Lam, afirma que su objetivo es encontrar una solución pacífica al asedio y que sólo podría lograrse con la cooperación de los manifestantes.

En tanto, China nombró a un nuevo jefe de la policía de Hong Kong ante el recrudecimiento de las protestas. Se llama Tang Ping Keung y ha solicitado la colaboración ciudadana para cumplir la misión encomendada por Beijing para poner fin a los disturbios.

Las protestas en Hong Kong se han recrudecido tras la violenta jornada de huelga del 11 de noviembre, que dejó dos heridos graves: un joven de 21 años que recibió un disparo de un policía y un hombre al que prendieron fuego tras haberse enfrentado verbalmente con manifestantes.

Las manifestaciones comenzaron el 9 de junio a raíz de un polémico proyecto de ley de extradición, ya retirado por el gobierno, pero el movimiento se transformó en una denuncia por el recorte de libertades y la falta de reformas democráticas, en el mayor desafío de la excolonia británica desde la Revolución de los Paraguas de 2014.

La jefa del Ejecutivo, Carrie Lam, insistió en que su gobierno no sucumbirá a la violencia, pero advirtió que está al borde de un punto sin retorno, mientras China exige a Estados Unidos y Reino Unido a abstenerse de interferir en los asuntos internos de Hong Kong.