Discapacidad psicosocial sin prejuicios ni estigmas

*El fotógrafo mexicano Jorge Mejía pide al público que visite la exposición Paseo por el Limbo —inaugurada durante la noche de ayer jueves en el Museo Archivo de la Fotografía de la Ciudad de ...

*El fotógrafo mexicano Jorge Mejía pide al público que visite la exposición Paseo por el Limbo —inaugurada durante la noche de ayer jueves en el Museo Archivo de la Fotografía de la Ciudad de México—, "que no disfruten al ver las imágenes, pues espera les mueva las entrañas y les cause un sentimiento que los haga reflexionar”

Por Juan Carlos Castellanos C.

México, 15 de noviembre (Notimex).— El objetivo central del proyecto es visibilizar la humanidad más allá de la enfermedad, para mostrar la vida de este grupo de personas segregadas y discriminadas por una sociedad, la cual los ha aislado por el simple hecho de padecer una condición de vida diferente a lo “normal”, afirmó Jorge Mejía.       De acuerdo con el artista visual, a través de esas imágenes busca dignificar y enaltecer a seres humanos que viven en un limbo social y legal, contar sus historias, y así la gente note su existencia y su mirada deje de esquivarlos. "Busco crear en el espectador una conciencia de tolerancia, no discriminación y empatía", dijo al reflexionar acerca del objetivo de su exposición.       Además pretende que el visitante se mire en un espejo y sea consciente que puede tener algún día cualquier tipo de trastorno psíquico; "debemos revalorar las políticas públicas de salud, y analizar el presupuesto destinado a este rubro, el cual no es suficiente para cubrir las muchas necesidades de un sector que en México aumenta constantemente".       En entrevista, expresó que con diagnósticos certeros y oportunos, y tratamientos adecuados, se puede evitar llegar a un deterioro extremo, logrando tener una vida plena. "Deseo crear una cultura de inclusión, apoyo y voluntariado para brindar oportunidades de desarrollo a las personas con discapacidad psicosocial, la menos visible y apoyada de las discapacidades".       Explicó que el proyecto nació cuando visitó un centro para personas con esta condición. Llegó cargado de estigmas y conceptos erróneos asignados hacia ellos, "infundados por la desinformación, asimismo por una sociedad y una religión que durante siglos han satanizado a esas personas; sin embargo, al llegar, fui recibido con un 'hola, amigo'”.       "Esa frase de inmediato derrumbó estigmas y miedos. Tal vez esa sea la forma para que todos cambiemos: sólo conocernos, convivir con ellos, abrir nuestras mentes y cambiar nuestras ideas. Ese día fue una tormenta de sentimientos, y al salir de ahí sólo pensaba que debía ayudarlos, tratar de hacer visible lo invisible", refirió el fotógrafo mexicano.

Hasta dónde ha llegado el ego y la deshumanización

Lo que intenta Jorge Mejía es mostrar una realidad no conocida por muchos. Utilizó la fotografía como el medio para despertar conciencia social y mostrar a la gente hasta dónde ha llegado el ego y la deshumanización para aislar y privar de una vida social a esos seres humanos. De esa forma se gestó el proyecto Paseo por el Limbo.       "Hablé con los directivos de esa institución, y por fortuna comprendieron mi visión sobre los alcances y beneficios que el proyecto podría tener. Con los permisos correspondientes, a los pocos días regresé para iniciar este trabajo. Primero asistí sin cámara, porque quería crear un vínculo, no invadir su espacio ni ser un extraño para ellos", relató a Notimex al reflexionar sobre el origen del proyecto.       Las personas que ahí conoció son cariñosas, inteligentes, nobles y sin prejuicios. Lo incluyeron por el simple hecho de ser una persona más, un ser humano común, "justo lo que la sociedad en general no hace con ellos, a quienes se debe respeto, admiración, comprensión y apoyo suficiente y adecuado", agregó en clave afectiva.       Compartieron su espacio, su historia, su comida y su tiempo. "Me dieron más que una lección. Todo fluyó de forma natural. Esas personas que antes eran desconocidas, se convirtieron en mis amigos, creando la conexión y el vínculo que buscaba. Al inicio tomé cientos de fotos en un frenesí de imágenes, luego ya no", dijo al recordar todo lo que las personas fotografiadas le aportaron.       Al paso del tiempo las tomas fueron pocas y las visitas se convertían en horas de pláticas, al grado que hubo semanas en las cuales no sacó una sola fotografía. Durante ese tiempo conoció seres humanos increíbles, puros, sin maldad, con historias de vida difíciles; en mayor parte causadas por la discriminación y la falta de información sobre su condición", manifestó emocionado.       El resultado final es una selección de fotografías reunidas en una exposición apoyada por la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) y la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en México (ONU-DH), que busca concientizar a todos aquellos para quienes la discapacidad psicosocial parece no existir.