Los niños también se enamoran

[Profundizar en el tema del primer enamoramiento vivido alrededor de los nueve años de edad, y plantear en el escenario lo que el autor desea transmitir al espectador, es el objetivo de Marcela Castillo al dirigir "Nina y Paul", que este sábado inicia temporada en el Teatro Orientación-Centro Cultural del Bosque...]

Por Juan Carlos Castellanos C.

México, 14 de noviembre (Notimex).— Los niños y las niñas viven emociones intensas. Por eso sus enojos y llantos, alegrías y sonrisas, son verdaderamente vigorosas, explica Marcela Castillo, quien dirige la pieza teatral Nina y Paul, de Thilo Reffert.      Entrevistada por Notimex con motivo del estreno de esa obra actuada por Patricia Yáñez y Andrés Torres, explica que es de enorme importancia que los menores de edad vean en el teatro historias–espejo, es decir, aquellas en las cuales se miren reflejados a sí mismos.      —El valor del texto obedece a su función de desentrañar y mostrar el momento en el que las niñas y los niños experimentan el amor por primera vez. En los contenidos infantiles existen pocas historias abordando este tema, a pesar de su importancia, subraya Castillo en actitud crítica.      La puesta en escena presentada por La Covacha Teatro es una adaptación de la obra original del dramaturgo alemán Thilo Reffert y, de acuerdo con la entrevistada, tendrá funciones sábados y domingos, del 16 de noviembre al 15 de diciembre a las 12:30 horas en el Teatro Orientación.      Destacó que en esos contenidos dirigidos al público familiar —con énfasis en el infantil— abundan las historias sobre competencias, aventuras, y guerras. En los programas, series y películas que tocan el tema del primer amor, los personajes suelen ser interpretados por adolescentes.      Esas son historias con tipificaciones de género viendo al amor desde el conflicto, los problemas de pareja, situaciones de enfado y circunstancias que, si bien se dan en el interior de la pareja, no se centran en el momento mismo del enamoramiento a edad temprana, dice la egresada de la Escuela Nacional de Arte Teatral.

Una visión tierna, inocente y pura

—Hay pocas historias sobre lo que es enamorarse en la infancia y menos aún alejadas de la lógica de competencia entre hombres y mujeres, entre mujeres específicamente o a la inversa, centrándose en la plena competencia existente en el género masculino. Existen, también, narrativas sobre el modo desde el cual se deben comportar los enamorados de acuerdo con los cánones sociales.      Desde la perspectiva de la directora teatral nacida en 1977, hace falta que el teatro se acerque de una manera más pura, inocente, cándida, limpia y tierna al enamoramiento que muchas niñas y niños experimentan alrededor de su tercer año de educación primaria, experiencia verdaderamente recurrente.      —El acercamiento escénico al enamoramiento de los infantes dentro de esas edades, cuando no hay moralidad, miedo ni prejuicios, es importante porque recuerda a los adultos que ellos también se enamoraron durante sus épocas de estudiantes de primaria.       Marcela Castillo observa que, en la actualidad, las niñas inician su era de pubertad alrededor de los 10 años de edad. "En Nina y Paul, hay una escena en la cual él llega a la casa de ella, quien corre a esconder sus muñecas porque le da pena que el niño las vea", señala quien durante un lustro ha fungido como profesora de la licenciatura de Literatura Dramática y Teatro de la Universidad Nacional Autónoma de México.      —Algunos adultos, a veces, quieren meter a los pequeños en una suerte de burbuja, ignorando que ellos tienen sentimientos, y por lo mismo se pueden llegar a enamorar.      "Trabajo para el público familiar, con el objetivo de comunicarme con el sector infantil. Un texto bien escrito, así sea pensado para niños, le llega e impacta también a los adultos y ese es el caso de Nina y Paul", expresa la entrevistada al finalizar la charla con la sección cultural de Notimex.