Jonathan Farr reinventa Viejita chiquita chiquita

[El ilustrador de origen inglés se enamoró de Viejita chiquita chiquita —cuento corto del escritor mexicano Vicente Leñero. Su primera impresión fue que la historia estaba interrumpida, y deci...

[El ilustrador de origen inglés se enamoró de Viejita chiquita chiquita —cuento corto del escritor mexicano Vicente Leñero. Su primera impresión fue que la historia estaba interrumpida, y decidió desplegar el impulso creativo en sus dibujos figurativos con la intensión de "completar" el cuento.]

Por Juan Carlos Castellanos C.

México, 9 de noviembre (Notimex).— Luego de ilustrar varios libros a lo largo de su carrera, el artista visual Jonathan Farr (Inglaterra, 1973) se encontró con Viejita chiquita chiquita, un cuento corto y sorprendente del dramaturgo y narrador Vicente Leñero (México, 1933-2014).      Con su carpeta bajo el brazo —en donde atesora algunos de sus trabajos más celebrados—, Farr se hizo presente en SM Ediciones: "les planteé que ese cuento es hermoso pero que, desde mi punto de vista, el autor lo dejó incompleto. Su sencillez me enamoró desde el principio, por eso propuse reinventar esa pequeña joya y añadirle mis dibujos", compartió.      "Si leemos el texto, sin ilustraciones, encontramos a una viejita chiquitita, muy chiquitita, y esa palabra; “chiquitita”, se repite cada dos segundos en un cuento donde rápidamente se describe el mundo de la protagonista y al final, la única cosa que ocurre realmente es que ella duerme de noche, la despierta un ruido, resulta que es un ratón, y lo mata. Eso es todo", señala el artista plástico.      Entrevistado por Notimex —a propósito de la presentación de su libro ilustrado Viejita chiquita chiquita, el 17 de noviembre a las 11:00 horas en la Plaza de las Artes del Centro Nacional de las Artes (CENART), como parte de la programación de la 39 Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil (Filij)—, revela que éste es una obra sencilla y a la vez bastante profunda.      "En mi opinión, el cuento debía tener otra razón de ser más allá de la presencia de una viejita chiquitita chiquitita. Ahora Vicente Leñero está muerto, y es imposible preguntarle cuál fue su impulso para escribirlo, seguro una muy buena razón tuvo para crearlo con estas características. Tampoco puedo compartirle mi sensación frente al cuento, pensar que algo le hace falta", enfatizó Farr.      La portentosa imaginación del entrevistado lo motivó a concebir que el mundo interno de la protagonista es autosuficiente, y que el movimiento contra ese ratón —que para Jonathan simboliza todo lo que hay afuera—, fue una reacción genuina contra el resto del mundo real y gigantesco, con sus vicios, peligros, riesgos, acechanzas y emboscadas a cada momento, y en todas partes.

Una viejita chiquitita, chiquitita y mexicana

Al concretar el acuerdo editorial con SM Ediciones, Jonathan Farr se planteó un objetivo inicial: darle nacionalidad a la viejita chiquitita chiquitita, así como un espacio físico con el cual los lectores de corta edad se entendieran, imaginaran e identificaran. No tuvo que pasar mucho tiempo para que Farr decidiera que la mujer debía ser mexicana y vivir en alguna zona rural de México.      La viejita chiquitita chiquitita cruza por una especie de portal mágico —y le sucede algo similar que a Alicia en el país de las maravillas, Narnia o Harry Potter; la conmoción, el impacto, lo desconocido—, entra a su casa y encuentra un ratón gigante. Todo lo que ocurre después de ese descubrimiento es una sorpresa, no sólo para los lectores, sino para la protagonista y el ratón mismo.       "Ella es dulce, tierna, y tiene mucha fuerza, por eso saca de su casa al animal a punta de golpes, para que regrese a su mundo gigante. Qué hace con él, y cómo lo envía de vuelta a un mundo hostil, es justo el momento clímax del cuento. De esta forma me permito darle mayor significado a la historia y consecuentemente para mí, ya tiene una razón de ser, creo."      En esta reinvención el lector conoce a la viejita chiquitita chiquitita a través de los dibujos realistas y figurativos de Farr. "Cuando hago ilustración para niños respondo al texto, pongo mi sentido del humor y un ambiente. Aquí todo pasa en la noche", reveló.      Cuando Jonathan Farr inició esta aventura ignoraba la importancia y trascendencia de Vicente Leñero. "El hecho de ser un cuento de él no representó un problema, el reto fue encontrar más significado a su texto, buscarlo", declaró el entrevistado, quien promete leer Los albañiles, La mudanza y Puros cuentos del novelista mexicano.