La tristeza se apodera de la comunidad LeBarón

Por Lucía Calderón. Enviada

Por Lucía Calderón. Enviada

Rhonita, Howard Jr, Kristal, Titus y Tiana pasan hoy su última noche en la casa de la comunidad ubicada en La Mora, pues temprano por la mañana partirán a su última morada en la colonia LeBarón de Galeana, Chihuahua.

Adrián LeBarón, padre de Rhonita y abuelo de los niños ultimados a balazos y calcinados en una brecha en los límites de Sonora y Chihuahua, se muestra tranquilo porque tanto el esposo de su hija como su consuegro, accedieron a que lleve los restos a la comunidad donde él vive.

“Me autorizaron llevármelos conmigo y estoy contento por eso”, dice con resignación.

Esta noche todos están reunidos en torno de los tres féretros de madera sin pintar hechos por un carpintero de la propia comunidad. Encima hay fotos de toda la familia que muestran momentos de alegría.

Pablo Langford, el último sobreviviente de los hermanos fundadores de la comunidad mormona en La Mora, se acerca dificultosamente a los tres féretros, saca y se pone sus lentes para observar detenidamente las fotografías y objetos personales como el balón de basquetbol de Howard, el hijo mayor de Rhonita o los mamelucos blancos que llevan los nombres de los cuates.

A las siete de la mañana iniciará la caravana por la misma brecha donde murieron en un ataque que hasta el momento no se sabe quienes fueron los responsables y que ha conmocionado tanto a México como a Estados Unidos.