"CoBrA: Serpiente de mil cabezas" en México

*La exposición que concentra más de 120 piezas de arte, producto de la visión artística de la posguerra, sale de Europa por primera vez para ser presentada en el Museo de Arte Moderno de la Ciudad...

*La exposición que concentra más de 120 piezas de arte, producto de la visión artística de la posguerra, sale de Europa por primera vez para ser presentada en el Museo de Arte Moderno de la Ciudad de México, a partir de mañana viernes

Por Juan Carlos Castellanos C.

México, 7 de noviembre (Notimex).— El 8 de noviembre de 1948, un puñado de artistas de Dinamarca, Bélgica y los Países Bajos redactaron y firmaron un Manifiesto en París, ceremonia con la que se fundó la Internacional de Artistas Experimentales. Ese nombre es referencia a la Internacional Socialista, y refleja la motivación política de los firmantes.       Sin embargo, este movimiento pronto vino a conocerse como el CoBrA, nombre de la revista que esos artistas publicaban juntos. Es un acrónimo de las palabras Copenhague, Bruselas y Ámsterdam y, a la vez, hace referencia a la serpiente venenosa. Los miembros fundadores de CoBrA eran reconocidos artistas plásticos y poetas de varios países europeos.       La alegría de una total libertad y una gran espontaneidad espiritual y artística, era su manera de contrarrestar la pesadilla de la II Guerra Mundial (1939-1945). Esas mentes brillantes se inspiraban en los dibujos hechos por niños y niñas de tales naciones, también en artefactos prehistóricos, arte no occidental, los comics y las expresiones populares.       Esa forma de arte que proponían tenía la intención de liberar a los artistas de las reglas académicas, así como librar al espíritu humano de la pasividad. Las masas debían acceder a su propio potencial creativo y sacudirse el yugo de las clases dominantes. Esa idea provocó escándalo en los Países Bajos; la prensa neerlandesa habló de “garabatos, tonterías y manchas”.       El revolucionario CoBrA hoy está firmemente establecido en la historia del arte europeo, y se asocia con obras coloridas, expresivas-espontáneas que tuvieron gran influencia tiempo después de la desintegración del movimiento, de acuerdo con la información expresada esta tarde durante un recorrido por la exposición, la cual mañana abrirá sus puertas a todo el público.       Hilde de Bruijn, curadora invitada a la exposición CoBrA: Serpiente de mil cabezas, explica que los fundadores tenían ideas claras sobre lo que CoBrA representaba. "Para algunos, el significado se encontraba en la contribución del movimiento a desarrollos artísticos; para otros, en su espíritu de libertad. Y para los demás, en la colaboración entre sus miembros y la interdisciplina entre poetas y pintores", enfatizó la especialista en Arte contemporáneo.

126 piezas del Cobra Museum of Modern Art de Holanda

Para De Bruijn, y así lo deja ver en la hoja de sala de la exposición, “una cosa es segura: nunca hubo unanimidad sobre el significado de CoBrA. Quizá fueron precisamente estas contradicciones y ciertos desacuerdos entre sus miembros los que determinaron el carácter del grupo, la fuente de su vitalidad. Por lo mismo, esta exposición tiene como enfoque las diversas, a veces, diametralmente opuestas perspectivas sobre CoBrA”.       El énfasis de la selección de obras y materiales de archivo está en el periodo durante el cual existió oficialmente el movimiento (1948-1951); pero obras anteriores y posteriores a esas fechas también se incluyen en la exposición— subraya la curadora holandesa. El dato destacado es que CoBrA: Serpiente de mil cabezas se exhibirá fuera de suelo europeo por primera vez, y eso será en México.       La exposición se lleva a cabo con el apoyo del Cobra Museum of Modern Art de Holanda, el cual ha proporcionado —al Museo Nacional de Arte de la Ciudad de México— 126 piezas que fundamentan el devenir de esa corriente artística Europa luego de los años más cruentos de la II Guerra Mundial.       La muestra, que en dicho recinto estará abierta hasta el próximo 12 de abril,  además de las piezas provenientes del Cobra Museum of Modern Art, incluye otras más del Museo Rufino Tamayo y del Museo de Arte Moderno, así como de diversas colecciones particulares; en ella también se encontrarán revistas, pinturas, revistas, esculturas, fotografías y videos documentales.       Obras de Pierre Alechinsky, Else Alfelt, Hans Andreus, Karel Appel, Noël Arnaud, Jean-Michel Atlan, Mogens Balle, Eiler Bille, Eugène Brands, Pol Bury, Hugo Claus, Georges Collignon, Constant, Corneille, Christian Dotremont, Jacques Doucet, Jan G. Elburg, Sonja Ferlov, William Gear, Henry Heerup, y Egill Jacobsen, se presentan en la exposición.       También albergará piezas producidas por H.L.C Jaffé, Asger Jorn, Zoltan Kemeny, Frits Lemaire, Lucebert, Egon Mathiesen, Jan Nieuwenhuijs, Erik Ortvad, Carl-Henning Pedersen, Anton Rooskens, Bert Schierbeek, Shinkichi Tajiri, Simon Vinkenoog y Theo Wolvecamp, informó por último la curadora invitada, Hilde de Bruijn.