Encuentran vestigios de retablo virreinal en Milpa Alta

*La antigüedad del retablo se estableció entre finales del siglo XVI e inicios del XVII

*La antigüedad del retablo se estableció entre finales del siglo XVI e inicios del XVII

México, 29 de octubre (Notimex).— Especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), quienes trabajan en la restauración de los daños que la parroquia de San Pablo Apóstol sufrió tras los sismos de septiembre de 2017, localizaron un retablo virreinal pintado en el anverso del muro testero del templo.       Durante una inspección al retablo de madera tallada y dorada ubicado en el altar del templo, el restaurador David Vega y el arquitecto Cristian Chávez entraron por uno de los compartimentos para indagar su estado de conservación y el sistema constructivo del muro, lo cual les permitió detectar que sobre éste existía pintura mural.       De acuerdo con un comunicado, los especialistas de las coordinaciones nacionales de Monumentos Históricos (CNMH) y de Conservación del Patrimonio Cultural (CNCPC) del INAH realizaron este descubrimiento en el poblado San Pablo Oztotepec, dentro de la alcaldía Milpa Alta en la Ciudad de México.       La restauradora Mariana Méndez Valdés expuso que los elementos de pintura mural cubren un área de 5.36 por 4.97 metros, casi 70 por ciento de la superficie del muro testero, mismo que conserva partes de un fondo en color azul sobre el cual se aprecia un cortinaje rojo y decoraciones en dorado.       La antigüedad del retablo se estableció entre finales del siglo XVI e inicios del XVII, y por la cromática que presenta —asociada con la Virgen María—, la hipótesis de los investigadores asume la siguiente idea: la imagen religiosa primaba en el decorado primigenio de la capilla abierta, la cual funcionó originalmente en Oztotepec, y luego fue techada y ampliada hasta devenir en la actual parroquia.       Se cree que con dicha capilla abierta inició la evangelización en esta región de la hoy Ciudad de México, pues el arquitecto Francisco Martínez recordó que el territorio de Milpa Alta fue uno de los últimos conquistados por los españoles en la geografía capitalina, y esta parroquia cuenta con una “tipología única”, derivada de su diseño arquitectónico.