Vidas sin fronteras, arte migrante

*Narra la vida de prolíficos creadores en exilio artístico, que en sus lugares de nacimiento fueron vilipendiados o estigmatizados

*Narra la vida de prolíficos creadores en exilio artístico, que en sus lugares de nacimiento fueron vilipendiados o estigmatizados

México, 28 de octubre (Notimex).— Vidas sin fronteras es un libro escrito por Annuska Angulo y Yaiza Santos e ilustrado por Tanya Huntington, en él las autoras parten de la idea de que el ser humano es nómada por naturaleza, lo que se debe a su curiosidad y a las ganas de prosperar. Además, resaltan que ninguna de las historias que en este trabajo se narran podría ser posible si viviéramos en un mundo lleno de fronteras y muros totalmente impermeables.      Publicado por editorial Alfaguara, el libro narra 50 historias —que para las autoras son extraordinarias— de personas que lejos de su país “lograron cosas increíbles”. “Había una vez” es la frase con la que inicia cada narración, de las cuales algunas cuentan las vidas de escritoras como Chimamanda Ngozi Adichie, una feminista nacida en Nigeria, pero que emigró a Estados Unidos para cumplir su sueño: convertirse en escritora. O como Emma Goldman, nacida en Lituania y radicada en Estados Unidos durante algunos años hasta que la expulsaron por anarquista.      Esta compilación aborda también la vida de músicas como Chavela Vargas, nacida en Costa Rica, lugar en donde fue maltratada, y cómo es que llegó a México, lugar del cual se consideró originaria hasta el grado de afirmar que “los mexicanos nacemos donde nos da la gana”. O como Farrokh Bulsara, mejor conocido como Freddie Mercury, quien nació en Zanzíbar y se convirtió, luego de migrar a Inglaterra, en uno de los cantantes más admirados.      Las historias de vida de personajes como Elon Musk, Leonora Carrington, Pablo Picasso y Nikola Tesla, entre otros, se encuentran también en este libro que las autoras comienzan con una frase pronunciada por Michael López —astronauta de la NASA—: “desde el espacio uno se da cuenta de que no se ven las fronteras, que las marcamos los hombres, y que de todo lo bueno y lo malo de la Tierra somos nosotros los causantes”.