El triunfo del espíritu humano

*Al momento de escribir Toma de control pudo más el corazón que el intelecto, asegura el escritor Héctor Mata

*Al momento de escribir Toma de control pudo más el corazón que el intelecto, asegura el escritor Héctor Mata

Por Juan Carlos Castellanos C.

México, 25 de octubre (Notimex).— Dos razones lo impulsaron a escribir su libro debut, Toma de control: una, se puede calificar como la realización de un sueño, y obedece a que desde niño tuvo la ilusión de escribir aunque nunca se dio tiempo y es hasta hoy que lo hace porque, en sus palabras, “escribir es una obligación social porque todos debemos compartir nuestros mejores sentimientos, sueños y deseos; la otra, no es cumplir una meta por el simple hecho de cumplirla, es emitir un mensaje al lector, a todos los demás”.      —Ese mensaje también lo divido en dos: por un lado, el hombre es social por naturaleza. Desde el inicio de los tiempos buscamos vivir en grupo, por eso debemos cobrar conciencia de la importancia y la responsabilidad de existir en comunidad, de hacer el bien y de estar unidos los unos con los otros bajo cualquier circunstancia, buscando una mejor oportunidad, sobre todo para los que menos tienen; por el otro lado, tengo una educación católica, creo que hay una vida después de esta, que hay un premio y un castigo, y que de acuerdo con nuestros actos en esta vida tendremos acceso a una mejor vida posterior.      Sobre el perfil del lector que más se ajusta a la lectura de Toma de control, un libro al que califica como “salido del alma y con mucha esperanza”, piensa que es universal. Los jóvenes, subraya, porque tienen en sus manos el futuro de la humanidad, y los adultos porque son quienes hoy están en plena acción, construyendo el mundo que todos habitamos actualmente.      Mata abona a sus declaraciones que también los empresarios, líderes sindicales, profesores, padres de familia y los prestadores de bienes y servicios tomen conciencia, sobre todo si tienen entre sus atributos la toma de decisiones que repercuten en la sociedad. También los adultos mayores, añade, para que den el consejo adecuado sobre la conveniencia de vivir bien en sociedad.      —Toma de control fue escrito más con el corazón que con el intelecto. El libro recoge un conjunto de vivencias personales, seleccionadas cuidadosamente, que como abogado, empresario y ser humano he tenido a lo largo de los 55 años de edad que cumplí el 6 de enero pasado.      —Mi experiencia de vida, hasta hoy, ha estado influenciada por grandes escritores de todos los tiempos. Los Miserables, del poeta y político Víctor Hugo, novela publicada en 1862 en Francia, es una de mis obras favoritas. Otra es El conde de Montecristo, la novela clásica de aventuras debida a la pluma de Alejandro Dumas (padre) y Auguste Maquet, publicada originalmente en 1844—, informa Héctor Mata a Notimex durante una entrevista previa a la presentación de su libro ayer jueves en la Galería Elin Luque del Centro Cultural Casa Lamm de esta ciudad capital.

Personajes ficticios creados con amor

Explica que con esas reminiscencias literarias inicia cada capítulo de Toma de control, con la cita de algún personaje famoso. Eso, considera el autor, ayuda a encuadrar cada sección que da forma y vida propia al libro.      — ¿Por qué seleccionar Toma de control entre los miles de títulos, temas, autores y disciplinas que ofrecen las librerías diseminadas en la geografía de la Ciudad de México?, se le cuestiona.       —Por tres motivos, es muy actual y se adecua a cualquier momento en cualquier circunstancia, porque tiene un mensaje social real y porque proyecta una esperanza en un mundo mejor. Entre las grandes obras literarias que se pueden hallar en esos puntos de venta encuentro también algunas que son catastróficas, tristes y a veces carentes de sentido alguno; el sentido actual es encontrar la unión que necesita y reclama el conjunto social—, argumenta el autor reconocido por quienes lo rodean como un lector de largo aliento a la vez que escritor ameno.       El autor habla, en términos generales, de la vida cotidiana en su publicación: "Todo mundo somos testigos del bien que se puede hacer cada día, pero tristemente también del mal que hay en el presente. Quizá estamos cansados de ese mal. En el libro aparecen personas muy buenas, personajes ficticios todos ellos pero creados con amor, quienes actúan con el mejor de sus sentimientos, el emanado del corazón".      —A cada momento, el ser humano está en potencia de actuar bien, o de actuar mal. No creo que de origen sea bueno o malo, esa es la facultad que tenemos de acuerdo con nuestro libre albedrío. Pero sí creo que si partimos del origen de la sociedad, entendiéndola como un grupo que por naturaleza busca actuar en conjunto para protegerse y ayudarse, es muy valioso tener una esperanza o creer en un futuro mejor.      —¿Toma de control tiene alguna dedicatoria en especial? Héctor Sotero Mata Álvarez responde: “Al ser humano, porque sigo creyendo en la raza humana. Sé que es difícil en este momento, pero cuando una persona actúa bien, cuando se conduce correctamente por la vida, vale mucho más que todo lo malo que puedan hacer otros”, concluye el entrevistado, quien deja en el aire el deseo legítimo de concientizar al lector sobre su vida en sociedad, la cual, está seguro, todos podemos mejorar.