Culturalmente: Todo México en un sitio de la red

Por Luis Galindo

Por Luis Galindo

[México no puede olvidar su pasado. Es la idea central para conformar un Consejo Asesor que delineará la fuente histórica del país en un sitio web abierto a todas las personas. Es un esfuerzo de varios años, pero ya se ha comenzado con el trabajo…]

México, 25 de octubre (Notimex).? En espera de la próxima sesión de trabajo, los integrantes del consejo asesor del proyecto del Repositorio Digital, de la Coordinación Nacional de la Memoria Histórica y Cultural de México, sustentan su trabajo en la necesidad de poder contar con archivos digitalizados de la memoria histórica del país.

Nadie sabe exactamente de qué se trata

Los integrantes de ese cuerpo consultor, entre los que se hallan Elena Poniatowska, Horacio Franco, Eduardo Matos Moctezuma y Arturo Beristáin, son personalidades que han desarrollado, cada uno en su respectiva área, una trayectoria en el sector cultural; pero, a decir del curador de arte Cuauhtémoc Medina (1965), es “una iniciativa paraguas” porque, asegura, su Consejo “frecuentemente no llega a nada”.      Cauteloso, explica:      ?El país tiene muchísimos archivos que requieren atención para sus usuarios naturales, que son los investigadores. Además de que hay muchísimas instancias con obras de arte —como la Fonoteca Nacional— que poseen acervos dignos de preservar y de compartir.      Cuauhtémoc Medina desconoce si algún colega ha sugerido la creación de un portal central sobre la riqueza cultural e histórica de México, pues las instituciones, los acervos y las ideas “tienen generalmente una especificidad, no están en conjunto abstracto”:      —Eso, de entrada, es algo que intelectualmente encuentro incómodo, pues la producción del pensamiento no la hace el pueblo, ni la nación. Pero desconozco, y nadie nos lo ha comunicado, cuál es, o será, el sentido del proyecto que dirige Beatriz Gutiérrez Müller. No me parece que alguien intelectualmente responsable pueda pensar que un proyecto de ese tipo sea urgente frente a la necesidad de bibliotecas y museos.      Para el curador de arte contemporáneo, las cosas que se hacen bajo la noción de la centralización de la Nación son, para él, “culturalmente engañosas”:      ?Pero no conozco el proyecto, porque no es un trabajo que aparezca públicamente. Tengo prejuicios con ese proyecto.      Dice que en muchos lugares del mundo los acervos, que deben de ser accesibles, han sido ya digitalizados y puestos en línea. Su uso básicamente es con fines profesionales:      —Pero hacer un sitio donde esté el material cultural de la nación o es un proyecto desenfocado que presenta un resultado que no es fácil de comprender o no tiene usuario real. El Estado mexicano históricamente ha hecho, a veces, cosas que no tienen utilidad con recursos públicos que servirían para necesidades más inmediatas.      Al referirse al equipo de asesores, cuyos integrantes son figuras importantes en el quehacer cultural del país, Cuauhtémoc Medina dice que son personas de gran experiencia:      —Pero se trata de un grupo de asesores, no un equipo de trabajo. Para decirlo de una manera sencilla: una parte importante de quienes producimos cultura en México trabajando en pos de patrimonios específicos, no nos encontramos servidos con proyectos nacionales generalizados.

Una decisión presidencial

Con dos reuniones de trabajo ya celebradas (hasta mediados de octubre) y la programación de otro encuentro para presentar nuevas propuestas, el coordinador de la Memoria Histórica y Cultural de México, Eduardo Villegas Megías, dice que “lamentan” la “poca digitalización” que hay en el país y “la pobre conservación de esos objetos digitales”.      Están peor de lo que pensaban, afirma:      —En el sentido de que tal vez sólo el 10 por ciento de todos los archivos del país han sido digitalizados. Puede incluso ser muchísimo menos. Y no solamente eso. Lo que se encuentra digitalizado no siempre cumple con las normas internacionales, por lo que será un proyecto que tardará más de lo que esperábamos, aunque está caminando.      —¿Será un proyecto que pueda terminar antes del sexenio?      —Nosotros tenemos una planeación para los cinco años que restan. Esperamos, por lo menos, dejar las bases para generar un sistema uniforme de compartición de archivos digitales, de manera que las administraciones siguientes vean la nobleza del proyecto y lo arropen de la misma forma en que lo ha hecho este gobierno.      Otra meta, al ser impulsado este proyecto desde la Presidencia de la República, es buscar y generar las condiciones constitucionales para su desarrollo.      —¿Entonces podría ser un proyecto nacido y concluido durante esta administración?      —Estamos explorando justamente las mejores opciones para que, al carecer de una inclinación política, no se quede en un proyecto de corte sexenal. Podría ser arropado por una institución como el Archivo General de la Nación.      —¿Qué público consultaría el sitio web?      —El Repositorio Digital está pensado para atender al público especializado sin desatender al público en general. Por un lado, es necesario tener esa plataforma como una herramienta para los especialistas en las áreas de historia y ciencias naturales, que buscan archivos ahora inaccesibles. La idea es facilitarles el trabajo a los investigadores.      También se busca que sea una herramienta de difusión para los interesados en la historia de México.      —¿Cómo lo estamos planteando? —se pregunta Villegas Megías, respondiéndose a sí mismo—. Por un lado, se prevé tener toda esa riqueza documental y cultural para hacer eficiente la consulta. Por otro lado, teniendo colecciones para ofrecer pistas a los que deseen navegar desde el sitio web. Por ejemplo, una exposición sobre “La banda del automóvil gris”, de Enrique Rosas, estrenada el 11 de diciembre de 1919 y que va a cumplir 100 años. Que los interesados en un tema como éste puedan invertir su tiempo viendo todo lo referente a él.      —¿Cómo hizo la selección de los integrantes que componen el grupo de asesores?      —Se trata de personas que tienen capacidad, trayectoria y deseos de aportar su experiencia por el bien del país, que afortunadamente son muchísimas. Este grupo inicial fue debido a una iniciativa del propio presidente Andrés Manuel López Obrador. El grupo está conformado por especialistas en diversos temas que pudieran apoyar, desde un principio, las labores de la Coordinación General de la Presidencia de la República en temas de memoria histórica.      Se buscó que fuera —el grupo— plural:      —Por ejemplo, tenemos a un músico como Horacio Franco, que tiene una trayectoria extraordinaria; un actor como Arturo Beristáin con una amplia carrera en el teatro y el cine; a Cristina Barros, una persona que ha impulsado durante muchos años temas alimentarios además de ser una gran escritora.      Villegas Megías reitera que por designación del propio mandatario de la república se convocó a este grupo de personalidades.

Toda la música

El flautista Horacio Franco (1963) coincide en señalar que este proyecto es una iniciativa del Ejecutivo federal mexicano, anunciada en noviembre de 2018. En mayo se puso en marcha este ambicioso proyecto con mesas de trabajo.      Invitado por el coordinador del proyecto, Eduardo Villegas, y por la Presidencia de la República para integrarse al equipo de asesores, Horacio Franco dice, en entrevista con Notimex, que su papel en este trabajo es la parte de la música:      —He propuesto hacer el rescate de archivos históricos de las catedrales, así como de la música (que no se halla en el país) de compositores virreinales como Juan de Lienas [1620-1654], que todo está en Chicago.      El también director de orquesta propone hacer catálogos de música clásica, tradicional, jazz, rock mexicano y son jarocho, sin dejar de lado la compilación de álbumes grabados, que es un territorio vasto:      —Ese material está disgregado o segregado en muchas partes. No hay ningún orden. Por eso lo considero una labor titánica de varios años, para lo cual se requiere que las instituciones del gobierno, ya sea el de Antropología e Historia o el de Bellas Artes, cooperen echando mano de investigadores e inventarios.

Consejo Asesor

El proyecto de Memoria Histórica y Cultural de México, anunciada por López Obrador en noviembre pasado, tiene la encomienda de reunir música, gastronomía y expresiones culturales.      La meta es hacer catálogos de memoria histórica a través de archivos digitales que serán subidos a un determinado sitio web abierto a todas las personas.      También en este proyecto surgió la idea, durante la segunda reunión realizada en esa ocasión en Oaxaca, de contar con toda la catalogación del Archivo General de la Nación, retrasado aún.      Anteriormente se habían propuesto diagnosticar las necesidades para poder llevar a efecto esta gran memoria histórica que incluirá, según la declaratoria inicial, el rescate y la preservación digital del patrimonio documental eclesiástico. También se habló de mejorar las condiciones de lectura digital en todos los centros educativos.      Estas propuestas las dio a conocer en su página oficial el gobierno federal a través de un comunicado.      El equipo está conformado por Beatriz Gutiérrez Müller, presidenta del Consejo Asesor, la escritora Elena Poniatowska, la historiadora del arte María Isabel Grañén Porrúa, el músico Horacio Franco, el artista plástico Carlos Pellicer López, el arqueólogo Eduardo Matos Moctezuma, la divulgadora Cristina Barros Valero, el etnólogo Luis Barjau, la filósofa Margarita Valdés González-Salas y la poeta Minerva Margarita Villarreal. También estaba el recientemente fallecido Miguel León-Portilla (1926-2019).

Las efemérides

El actor Arturo Beristáin (1952) relata que la invitación para integrarse al equipo llegó luego de que alguien le comentara a Eduardo Villegas que “había estado” con el poeta Alejandro Aura (1944-2008) en el Instituto de Cultura y en el Club de Fomento a la Lectura “con opiniones buenas sobre mí”, recalca el actor.      Una vez que Villegas Megías conoce más sobre su trabajo a través de Google, el funcionario considera necesaria su incorporación en el proyecto.      —Pensé que había sido recomendado por alguien como el escritor Juan Villoro o el director y actor Luis de Tavira, pero no. Eduardo Villegas me explicó que había sido a partir de mi trabajo en fomento a la lectura.      Dice sentirse “honrado” porque se trata, además, de “un trabajo sin remuneración económica”. El integrante de la Compañía Nacional de Teatro manifiesta que el proyecto “es fundamental” en cuanto al rescate “de lo que somos como país”:      —No lo olvidemos en un momento como éste, cuando el señor de la Casa Blanca de Estados Unidos quiere esas cuestiones de muros por el desprecio que siente por los mexicanos. Nos desprecia por lo que somos. Por eso es necesario el rescate de la identidad de nuestros valores.      En ese sentido, algunos de los ejes que tiene el Consejo son el fomento a la lectura y las efemérides nacionales, como el centenario luctuoso de Emiliano Zapata (1879-1919) o el asesinato de Felipe Ángeles (1868-1919) que en noviembre se cumplirán los 100 años de su fusilamiento.      En este proyecto, el actor Beristáin trabaja precisamente en las efemérides. Además, en noviembre dirigirá en el Castillo de Chapultepec una lectura dramatizada de la obra de Elena Garro (1916-1998) sobre el juicio y asesinato de Felipe Ángeles.