"Sombras" de Sara Baras en el Palacio de Bellas Artes

* La bailaora dijo que era un honor estar en México, "tierra bendita"

* La bailaora dijo que era un honor estar en México, "tierra bendita"

Por Cristóbal Torres

México, 22 de octubre (Notimex).— Sara Baras presentó Sombras en el Palacio de Bellas Artes la noche de ayer 21 de octubre, como parte de una gira en México que la ha llevado por Tlaxcala y próximamente Guanajuato.       En una velada al principio accidentada, pues el acceso se complicó debido a los preparativos del homenaje póstumo al pintor Gilberto Aceves Navarro, el público logró ingresar 20 minutos antes de las 20:00 horas.      La sala principal del Palacio de Bellas Artes se inundó de un ambiente aristocrático llenando el 90 por ciento de su capacidad con boletos que llegaban hasta los dos mil pesos en las cercanías del escenario.      A las ocho de la noche se alzó el telón. La escenografía presentó diversos planos divididos por la iluminación generando contraluces, lo que permitía identificar únicamente las siluetas de los bailarines.      Seis danzantes vestidos de negro dieron inicio a una noche en la que Sara Baras hipnotizó al público contrastando con un largo saco rojo. Más de cinco cambios de vestuario presentó la bailaora, siempre aprovechando telas largas para acentuar sus vertiginosos giros en medio de luces que iban desde iluminación total hasta penumbras.      Al término de cada pieza fueron añadiéndose los músicos; dos guitarras, dos cantantes y dos percusionistas se hicieron presentes arrancando la atención del respetable por su cuidada ejecución, haciendo difícil decidir si ver a los músicos o ver a Sara Baras.      Junto con la música, el golpe de talón de Baras también jugó un papel importante llegando a alcanzar ritmos de semicorcheas que volvían impresionante la velocidad de sus pies ataviados con unos negros zapatos de tacón.      En el meridiano de la velada el público se rindió con un aplauso unánime donde tuvieron que encender las luces para que la artista apreciara cómo la sala se encontraba de pie. Ella respondía con ademanes que hacían pensar que se arrancaba el corazón del pecho y se los lanzaba.      Finalmente la noche tuvo tres culminaciones. Cuando parecía que todo llegaba a su fin, músicos y bailarines regresaron al escenario para ejecutar una pieza extra en al menos dos ocasiones, llegando a interpretar algunas líneas de "Amar y Querer” de José José.      “Solo deciros con todo mi corazón que es un honor poder estar en esta tierra bendita”, declaró Sara Baras con un ramo de flores en sus manos que terminó dejando en el suelo para despedirse con todos los artistas mientras interpretaban “Cielito Lindo”.