Daniel Leyva, escritor y funcionario cultural

*En su última novela reivindica el derecho a la muerte asistida y a la eutanasia

*En su última novela reivindica el derecho a la muerte asistida y a la eutanasia

México, 21 de octubre (Notimex).— Daniel Leyva Santiago, proveniente de una familia que arribó a México por el exilio español, nació el 28 de julio de 1949 en la capital del país y falleció el 21 de octubre de 2019. Durante sus 70 años de vida sumó logros como escritor y funcionario en el ámbito de la cultura.      Cursó la licenciatura en Letras en el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey y estudió Literatura Española y Latinoamericana en la Universidad de París, tras lo cual permaneció 12 años en esa ciudad.      Ahí impartió clases de español en la École Supérieure des Sciences Economiques et Commerciales y durante su estancia en Francia escribió sus primeras obras, entre las cuales figura Crispal.      También fue profesor de literatura en la Escuela de Escritores de la Sociedad General de Escritores de México (Sogem), trabajó en la Secretaría de Relaciones Exteriores y fungió como consejero cultural en Bruselas y ministro para Asuntos de Cooperación en la Embajada de México en Portugal.      Fue director del Centro Nacional de Información y Promoción de la Literatura (ahora Coordinación Nacional de Literatura), subdirector general de Bellas Artes del INBAL y titular de Difusión y Fomento a la Cultura del Instituto Politécnico Nacional.      Asimismo, fue colaborador de diversos medios como Casa del Tiempo, Diálogos, Revista Mexicana de Cultura, Revista Universidad de México, Sábado y Unomásuno.

Obras y premios

Aunque Leyva comenzó escribiendo poemas, más tarde entró en el terreno de las novelas e incluso confesó su admiración por Julio Cortázar y su manera de escribir, hecho que de cierta forma influyó en él para sus novelas.      Entre sus obras de narrativa y poesía destacan el poemario Crispal, Premio Xavier Villaurrutia de Escritores (1976), título que llegó a explicar surgió de la combinación de las palabras “cristal” y “palabra”.      Además, en 1982 el gobierno de Querétaro y el INBA le concedieron el Premio Nacional de Novela José Rubén Romero por su novela Una piñata llena de Memoria (1984).      Su última novela publicada fue Administración de Duelo, S.A. (2018), cuya historia fue concebida como una reivindicación plena del derecho a la muerte asistida y a la eutanasia.      Otras de sus publicaciones: Las cifras de los pasos (1994), Talabra (1980), El espejo equivocado (2005), El león de los diez caracoles (y otros Poemas) (1981), El cementerio de los placeres (2000) y ABCDErio o ABeCeDamo? (1980).      En 1981 fue merecedor de la Beca Guggenheim y del grado de Comendador de la Orden del rey Leopoldo II de Bélgica, y beneficiario del Sistema Nacional de Creadores de Arte del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (FONCA) en el año 2000.