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LITERATURA RUSA Y SU HUELLA EN LA CINEMATOGRAFIA MUNDIAL

LITERATURA RUSA Y SU HUELLA EN LA CINEMATOGRAFIA MUNDIAL

Desde Anna Karenina (1877), de la que se estima puede haber decenas de adaptaciones para el cine y la televisión, hasta el Doctor Zhivago (Pasternak), pasando por Guerra y Paz (Tolstoi), Crimen y Castigo, El Idiota y Los hermanos Karamazov (Dostoievski), así como por la seductora Lolita, de Vladimir Nabokov, y La dama del perrito, de Anton Chejov, la literatura rusa ha cautivado al cine, que desde sus inicios le ha dado un lugar especial en sus adaptaciones.

La primera vez que la novela de León Tolstoi (Anna Karenina) fue llevada al séptimo arte era 1911, aún en la etapa del cine mudo, bajo la dirección del francés Maurice André Maitre, y tres años después a cargo del ruso Vladimir Gardin, con la actriz Maria Guérmanova, pero la fama y el éxito llegó hasta 1935 cuando Clarence Brown filmó la versión de Hollywood con una Greta Garbo en la cúspide de su carrera, en el rol principal.

En 1948 se rodó otra versión icónica, ahora con Vivien Leigh, quien había encarnado a Scarlett O’Hara, en Lo que el viento se llevó y le daba la credibilidad necesaria al apasionado relato amoroso. En este caso estuvo dirigida por Julien Duvivier y su guionista fue Jean Anouilh, fue una cinta sólo superada por la versión rusa de 1967, que dirigió Aleksandr Zarkhi, y que inmortalizó a la rusa Tatiana Samóilova. Luego vendrían réplicas como la estadounidense para televisión de 1985, que protagonizaron Jacqueline Bisset y Christopher Reeve; la francesa de Bernard Rose, que encumbró a Sophie Marceau, y la británica de Joe Wright, de 2012.

También de Tolstoi figuran las adaptaciones de la maratónica novela de más de mil 200 páginas: Guerra y Paz (1869), la primera de ellas en 1915, a cargo nuevamente de Vladimir Gardin, también hubo una adaptación japonesa que data de 1947 pero otra vez la fama de la película vino con la versión estadounidense que se rodó en 1956 bajo las órdenes de King Vidor, e incluyó en sus créditos a Audrey Hepburn, Henry Fonda y Vittorio Grossman, así como música de Nino Rota.

De acuerdo con los datos de diferentes sitios en Internet especializados en memorabilia cinematográfica, consultados para este artículo, la respuesta rusa se postergó una década hasta que en 1967 Sergei Boudarchuk filmó con Lyudmila Savelyeva, Vuacheslav Tikhonov, Boris Zakhara, Anatoli Ktorov y Anastasiya Vertinskaya, mientras que en los años 70 surgió una versión televisiva británica dirigida por David Conroy, que protagonizó Anthony Hopkins. De Tolstoi también se han adaptado Los cosacos y Resurrección.

Otro autor bastante adaptado al Séptimo arte es Fiódor Dostoievski, de quien se pueden encontrar versiones y/o películas inspiradas en textos como El Idiota (1868-1869), El doble (1846), El jugador (1867), Crimen y Castigo (1866) y Los Hermanos Karamazov (1880).

En 1921, el alemán Carl Froelich filma Wandering souls, una adaptación para el cine mudo de El idiota, de 1869, con Asta Nielsen, Alfred Abel y Walter Janssen, en su elenco; mientras que dos años después el alemán Robert Wiene dirige Raskolnikow (1923), la primera adaptación, también silente, para Crimen y castigo, que se estrenaría en Estados Unidos en 1927. La película contó con las actuaciones de Gregori Chmara, Elisabeta Skulskaja, Alla Tarasova y Andrei Zhilinsky, además de la dirección artística de André Andrejew.

Ya en la época del cine sonoro, fueron adaptadas unas con más y otras con menos fortuna, historias como El jugador, que en 1949 se transformó en The great sinner, bajo la dirección de Robert Siodmak, quien incluyó en su elenco a Ava Gardner, Gregory Peck, Frank Morgan y Ethel Barrymore. La cinta, que narra la historia de un hombre que se debate entre su pasión por el juego y las buenas intenciones de quien intenta alejarlo de él, finalmente tuvo que responder a criterios comerciales y convencionales, pero queda ahí como uno de los mejores intentos por adaptar un clásico de las proporciones de Dostoievski.

Para 1951, el realizador japonés Akira Kurosawa sorprende con su versión de El idiota, un trabajo de más de cuatro horas que cuenta con las actuaciones de Toshirô Mifune, Masayuki Mori, Setsuko Hara, Takashi Shimura, Yoshiko Kuga y Chieko Higashiyama. La copia original al parecer está perdida, sobreviven una versión de tres horas y la de 166 minutos.

En 1958, Richard Brooks dirige su versión de Los hermanos Karamazov, que versa sobre la relación de un padre con sus cuatro hijos, las tensiones que empeoran cuando uno de ellos se enamora de la amante de su progenitor. La cinta, que dura poco más de dos horas, llevó en su elenco a Yul Brynner, Maria Schell, Claire Bloom y Lee J. Cobb, quien fue nominado al Oscar como mejor actor de reparto.

De la misma película se filmó la versión rusa una década después, cuando Iván Pýriev dirigió a Mikhail Ulyanov, Lionella Pyryeva, Kirill Lavrov, Andrei Miagkov, Mark Prudkin, Svetlana Korkoshko, en una cinta que si bien mantuvo el espíritu de Dostoievski, dejó de lado un poco la complejidad de la conciencia humana. Por su parte, el checo Petr Zalenka filma en 2008 una versión que cuenta la historia de un grupo de actores checos que viajan a tierras polacas a realizar una adaptación teatral de The Brothers Karamazov, de Fiódor Dostoievski para un festival de teatro alternativo.

En 1958, Denis y Terry Sanders dirigen una nueva versión de Crimen y castigo, que llevó en su elenco a Mary Murphy, Frank Silvera, Marian Seldes, John Harding, Wayne Heffley, Eve McVeagh, Tony Johnson, Lew Brown y George Hamilton, éste último nominado a un premio Bafta, y ganador de un globo de oro en la categoría de nueva promesa masculina. Destacó también por la música de Hershell Burke Gilbert.

La historia del estudiante de leyes que asesina a una prestamista ha tenido otras réplicas como la de Joseph Sargent, de 1988; ésta protagonizada por Patrick Dempsey, Ben Kingsley y Julie Delpy; la peruana dirigida por Francisco José Lombardi, titulada Sin compasión; y la de Andrew O’ Keefe, de 2013, e incluso se puede contar en esta lista a la cinta Match Point (2005), de Woody Allen, inspirada en la misma trama y bajo las mismas premisas de la novela.

Otro trabajo importante de Dostoievski es Noches blancas (1848), de la cual surge la película homónima de Luchino Visconti, de 1957, que él mismo protagoniza al lado de Maria Schell y Marcello Mastroiani. Se trata de una producción italo-francesa de 96 minutos que ganó entre otros premios el León de Plata (1957), el Nastro d’argento a mejor actor para Mastroianni, Mejor música para Nino Rota y a Mejor escenografía para Mario Chiari y Mario Marbuglia. También se le concedió el Premio Sant Jordi 1960 al Mejor director extranjero y Mejor guión extranjero.

De la misma novela hubo otras versiones francesas, la de 1938 Les nuits blanches de Saint-Pétersbourg, dirigida por Jean Dréville, y la de 1971 intitulada Quatre nuits d’un reveur, de Robert Bresson, e incluso una iraní hecha en 2003 por Shabhaye Roshan.

Otros escritores rusos que han sido adaptados son Alexander Pushkin (1799-1837), autor de Onegin, estrenada en la pantalla grande en el año 2000. El drama británico fue dirigido por Martha Fiennes, y llevó en el reparto de Ralph Fiennes, Lyv Tyler, Tobie Stephens, Martin Donovan y Lena Headey, entre otros.

Finalmente, hay dos clásicos que no pueden faltar en la lista, Doctor Zhivago de Boris Pasternak, filmada en 1965 por David Lean, con Omar Sharif, Julie Christie y Geraldine Chaplin; y la Lolita, de Vladimir Navokov, de 1997, que protagonizó Jeremy Irons y Dominique Swain; la cual conserva ciertos rasgos en Te amaré eternamente (2016), una de las más recientes películas del realizador italiano Giuseppe Tornatore, donde nuevamente el profesor se enamora de una joven estudiante.