Relatos con emociones

*Lorena Pronsky plasmó su dolor en Rota se camina igual

*Lorena Pronsky plasmó su dolor en Rota se camina igual

Por Aura Fuentes

México, 16 de octubre (Notimex).— Para Lorena Pronsky todas las personas atraviesan por las mismas cosas, aunque en distintos momentos: la pérdida de un ser querido, de una pareja o de un empleo, lo cual deriva en una crisis que al final da un nuevo sentido a la vida; en su caso, el resultado fueron dos libros que ahora trae a México.       De profesión psicóloga, por lo que el uso de la palabra siempre ha sido primordial para ella y el escribir muy terapéutico, la argentina indicó en entrevista con Notimex que todo comenzó cuando pudo conectarse con sus estados socioafectivos (miedo, ansiedad, culpa, dolor) y a posicionarse en una historia.       “Empecé a escribir por una separación, estaba casada, tengo tres hijos, y a la mitad de los escritos falleció mi papá, con quien tenía una relación súper edípica, y fue como un shock. Siempre viene un duelo y a través de ese, un montón, porque después de la separación me tuve que mudar y cambiar de trabajo”, recordó.       Aunque mirar atrás fue un proceso largo e intenso y ver que nada de lo que tenía estaba, también lo fue de mucho silencio y se encontró consigo misma, lo cual derivó en convertir el dolor en algo bueno: el escribir, a través de lo cual pudo hacer algo con las emociones de lo que estaba viviendo y canalizarlas de una forma sana.       “Eso que estaba escribiendo lo empecé a hacer público en la fanpage 'Cúrame', y comenzó a viralizar. Un montón de medios tomaron lo que estaba escribiendo y me di a la tarea de relatar historias que no eran mías, pero que me iban contando, a darle voz también a las emociones ajenas”, expresó.       A los tres meses de ello la buscó el editor de Hojas del sur para que escribiera un libro con algunos textos inéditos y otros retomados de los que tenía, y luego de un año se publicó su primera obra, Rota se camina igual (2018), la cual se ha convertido en un best seller en su país. Ahora ya promociona su segundo libro, Cúrame (2019), y ambos serán presentados hoy en una librería de la colonia Roma, en la Ciudad de México.

Historias con enseñanzas

El primer libro, escrito en primera persona, está catalogado como de autoayuda; sin embargo, Lorena opina que sería así si te enseñara a gestionar algo como un programa en la computadora, porque daría las herramientas para ello. Su libro no tuvo ninguna finalidad, más que hacer catarsis, pero mucha gente se sintió identificada y como aparecen las herramientas (lenguaje y ejercicios terapéuticos) que utilizó para sanar su propio dolor, las personas las retomaron.       “Son microrelatos en donde puedes ingresar y salir del libro, hay gente que me dice que lo consulta como un oráculo. El texto atraviesa todas las emociones: rencor, alegría, muerte, felicidad, angustia, y cómo me fui levantando. Son muchas historias, pero en realidad es una: la vida en diferentes momentos”, explicó.       El primer texto de la publicación de 268 páginas lleva el mismo nombre que el título: “Rota se camina igual”; no obstante, Lorena aclaró que no habla sobre ella, sino más bien es la historia de un chico que perdió a su hermana, y luego una figura pública de Argentina, quien pasó por lo mismo, pero con un hijo, tomó el texto y lo enfocó a un personaje femenino.       Destacó que para los escritores, México es como la meca de las letras, un desafío; en cambio, el panorama de las letras en su país ha cambiado ante el auge de las redes sociales, junto con la inmediatez, y las lecturas muy narradas o adjetivadas no están convocando a los más chicos, quienes ahora leen otras cosas.       “Hay que dedicar un tiempo para escribir y otro para sentarse a leer; todos estamos muy apurados, y hay formatos digitales al alcance, lo cual a mí no me gusta, prefiero el olor a papel; pero es el cambio social y cultural”, manifestó.       Lorena Pronsky prefiere leer textos no cercanos a la ficción, sino algo real, como las autobiografías o los textos intensos que guardan relación con la parte más emocional, algo que le toque el alma, la conmueva y le deje una enseñanza, sin fijarse tanto en lo narrativo.