Migración ilegal en río Suchiate, reducida al mínimo

Por Ashlei Espinoza Rodríguez. Enviada.

Por Ashlei Espinoza Rodríguez. Enviada.

La migración ilegal de centroamericanos, que hasta marzo de este año mantenía un flujo constante a lo largo del Río Suchiate, quedó anulada casi en su totalidad, debido a los controles de ingreso que mantiene el Instituto Nacional de Migración (INM) y la Guardia Nacional.

El despliegue a principios de julio pasado de elementos de la Guardia Nacional en la zona cercana al Puente Fronterizo “Rodolfo Robles”, y el requerimiento indispensable de identificación para toda persona que cruce de Guatemala a México, ocasionó que a la fecha la llegada de extranjeros indocumentados por esta sección, quedara liquidada.

Entre otras cuestiones, esto ha generado que balseros y comerciantes que trabajan a lo largo del río Suchiate, reportaran una baja en sus ingresos de hasta 50 por ciento en los últimos meses, pues hasta marzo, este fenómeno social aportaba la mayor ganancia económica para guatemaltecos y mexicanos.

En entrevista con Notimex, Geremias Villatoro, quien se dedica a esta actividad desde hace más de 15 años, apuntó que tan solo en marzo pasado, diariamente se embolsaba por el traslado de migrantes y visitantes de Guatemala, 300 quetzales (744 pesos mexicanos), cifra que hoy disminuyó a 100 o 150 quetzales (247.93-371.86 pesos al cambio actual).

“Ahora solo puede pasar la gente que tiene DPI (Documento Personal de Identidad) y pues con ellos ya medio se nivela esto; cuando llegó la Guardia Nacional restringieron totalmente el paso y el municipio tuvo que pedir al gobierno federal de México que permitieran el paso con DPI y al comercio”, dijo.

Al arribo del lado mexicano de las “cámaras” como los guatemaltecos llaman a las balsas, las personas que descienden de ellas se encuentran en tierra con elementos del INM quienes les solicitan su identificación expedida por el gobierno guatemalteco para dejarlos adentrarse a la zona comercial de Ciudad Hidalgo.

De no contar con esta identificación y constatar que las personas son migrantes indocumentados, estas son llevadas a la Estación Migratoria Siglo XXI en Tapachula.

No obstante, a pesar de las restricciones que han anulado por completo la migración ilegal por esta sección del río Suchiate, trabajadores del lugar afirman que los centroamericanos, aunque en menor número, encontraron alternativas para cruzar al lado mexicano por zonas más alejadas al puente internacional.

“De vez en cuando un migrante nos pide cruzar en la cámara y ya los llevamos a lugares alejados donde sabemos que no hay retenes y ya los pasamos y les cobramos como 300 quetzales por persona”, detalló Rigoberto Vázquez, balsero mexicano por más de 30 años.

Por otra parte, el transporte de mercancías en su mayoría enlatados, productos de higiene y bebidas varias, continúa con un flujo constante y con menos restricciones que el traslado de personas por esta afluente. Al día, los balseros dedicados a cruzar productos se embolsan alrededor de 300 quetzales.

De acuerdo con elementos del cuerpo policiaco federal, el control en este sector consiste en hacer una revisión exhaustiva únicamente a maletas que pueda llevar la gente de México a Guatemala. Paquetes de alimentos y productos tienen prohibido inspeccionarlos.