LITORAL

CLAUDIO MAGRIS, DE TRIESTE PARA EL MUNDO

CLAUDIO MAGRIS, DE TRIESTE PARA EL MUNDO

El de 1939 es un año para recordar en el mundo: terminó la Guerra Civil Española y la invasión nazi a Polonia dio inicio a la Segunda Guerra Mundial, en medio de ello, nació en Trieste el italiano Claudio Magris, el más notable escritor triestino de la actualidad y uno de los más connotados en el panorama actual de las letras europeas. Sus libros van de la reflexión a la narrativa, pasando por la literatura de viajes, hurgan en la historia y desentrañan la cultura.

Con 80 años de una larga y fructífera existencia, Magris es un tipo de gesto adusto, pero en general, un hombre sereno, observador, analítico, quizá un poco parco, pero cordial; curioso siempre de lo que sucede en el mundo, desde donde edifica su literatura, esa que lo ha consolidado como una de las voces más lúcidas y libres de nuestro tiempo.

Infancia, familia, la patria triestina, el afecto fraternal y los amigos edifican a la persona que hay detrás de Magris, el autor que hace de frontera, identidad y cultura términos recurrentes en su literatura itinerante; un sobreviviente de la Segunda Guerra Mundial que llegó a ser senador y uno de los mayores críticos del magnate de medios y ex presidente de Italia, Silvio Berlusconi.

Hijo de un empleado de seguros y una maestra de escuela primaria, Magris se graduó como germanista en la Universidad de Turín, y tras un breve periodo en la Universidad de Friburgo, se hizo profesor titular de Lengua y Literatura de la Universidad de Turín, donde permanece de 1970 a 1978. Actualmente imparte cátedra en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Trieste.

Columnista habitual de prestigiados diarios italianos, Magris ha abrevado de un sinfín de grandes autores, desde León Tolstoi y Franz Kafta hasta Joseph Roth, Robert Musil, Italo Svevo, Henkik Ibsen, Hermann Hesse y Jorge Luis Borges; e incluso ha traducido al italiano a Ibsen, a Heinrich von Kleist y a Arthur Schnitzer.

Amante de la literatura de Emilio Salgari, particularmente de Los misterios de la selva negra, de la que dice tener 60 o 70 volúmenes, publicó su primer libro a los 22 años, una versión de su tesis de doctorado Il mito asburgico en la literatura austriaca moderna. Luego de lo cual aparecerá su trabajo literario que arranca en 1984, cuando publica Conjeturas de un sable, seguido por El Danubio (1986), que es considerada una de sus obras maestras; Otro mar (1991), Microcosmos (1996), A ciegas (2005).

Otros libros en su haber que destacan sus biógrafos son: en teatro, Stadelmann (1988); La exposición (2001) y Así que usted comprenderá (2007), un monólogo sobre el mito de Orfeo y Eurídice; en materia de ensayo destacan: El Danubio (1986), Itaca y más allá (1989), El anillo de Clarisse: tradición y nihilismo en la literatura moderna (1993), Lejos de dónde: Joseph Roth y la tradición hebraico-oriental (2002), Utopía y desencanto. Historias, esperanzas e ilusiones de la modernidad (2004), Microcosmos (2006), El Infinito viajar (2008), La historia no ha terminado (2008), Alfabetos (2010).

En narrativa, despunta en 1991 con Otro mar, en 1993 aparece Il Conde y dos años después Le voci; A ciegas (2006) y No ha lugar a proceder (2015), donde ha vertido infinidad de inquietudes al igual que horas de trabajo, porque para él es importante documentarse, dar sustancia a las ideas.

El total de su producción le ha valido el reconocimiento del que hoy goza, así como infinidad de premios, como el Bagutta (1987), el Strega (1997), el Erasmo de Rotterdam (2001), El Príncipe de Asturias (2004), el del estado austriaco para literatura europea (2005), el Walter-Hallstein (2008), el de la Paz de los Libreros Alemanes (2009), el Charles Veillon (2009), el Jean Monnet (2009), el de la FIL Guadalajara (2014), el Edourad-Glissat (2015) y el Francisco Cerecedo (2017), además, desde hace por lo menos una década suena para llevarse el Premio Nobel de Literatura.

Magris es, además, miembro de la Academia de las Artes de Berlín, Caballero Gran Cruz de la Orden del Mérito de la República Italiana y Medalla de Oro del Círculo de Bellas Artes.

Hoy, le complace su obra, su familia, sus amigos, reconfortarse con un nuevo amor y sentir menos miedo de la vida, avanzar para retirarse, como Italo Svevo definía a la vejez, esa que Magris no elude, como tampoco lo hace a la muerte, a la que dice no temer, pues conforme cumple años es algo cada vez más probable e inevitable.

Mientras tanto, ha dicho, aunque le produzca cierta dosis de ansiedad, escribir le hace sentir bien, porque, aunque un libro se construya a sí mismo, abriéndose camino, es una fase fatigosa, y al mismo tiempo bella.