Revistas independientes: Cuartoscuro

Considerada como una revista meramente fotográfica, Cuartoscuro invita a una reflexión de lo que existe más allá de las imágenes captadas con este arte, es decir, a profundizar en su contexto y ...

Considerada como una revista meramente fotográfica, Cuartoscuro invita a una reflexión de lo que existe más allá de las imágenes captadas con este arte, es decir, a profundizar en su contexto y descubrir el alma de las personas que en ellas aparecen.       Dirigida por Pedro Valtierra, en su edición agosto-septiembre la publicación abre con una serie en blanco y negro titulada Estudiantes sin escuela, capturadas por Eduardo López Moreno; de la mano de Carolina Romero se invita al lector a reflexionar sobre la situación de los niños en África y sobre cómo, para ellos, el acceso a la educación representa una esperanza, pero sobre todo una forma de resistencia frente a su situación como refugiados.       En un portafolio de Marco Moreno-Baéz, Pedro Valtierra profundiza en el tema de la migración: un flujo de personas que “llevan el mundo en sus lomos, y con ese mundo, que pesa como un hogar, como un ensueño, avanzan entre desiertos, rejas, ríos, mares, trenes, bestias y ventiscas de vulnerabilidad, con una determinación y una actitud de bienvenida a lo desconocido que, pareciera, requiere más de fe que de músculos bien tonificados y licuados de proteína”.       Presentadas de una manera peculiar, las fotografías de Mayra Martell retratan, según Valtierra, la memoria del pueblo del Sahara Occidental, el cual en 1975 fue invadido y desplazado de sus tierras por el ejército marroquí. La fotógrafa asegura sólo recurrir a su cámara cuando debe hacerlo, además comparte que su fotografía es intuitiva y ella no acostumbra estudiar la imagen.      Realizada por Elisa Lozano, se entrega la primera parte de una entrevista a Alejandro Cantú, en la cual el cinematógrafo habla sobre su relación laboral con el director de cine Julián Hernández y el productor Roberto Fiesco. Rescate de un archivo histórico de Fresnillo retoma la obra de Ricardo Sánchez Ortega, fotógrafo zacatecano que lo mismo retrató a aristócratas que a mineros y cuya obra da cuenta de los distintos escenarios sociales y culturales de 1942 a 1985.      Finalmente bailarines, mujeres en México durante el año de 1958, una guerrillera nicaragüense, luciérnagas, la Guardia Nacional de México y la Marcha del Orgullo LGBTTTIQ+ que se celebró en la Ciudad de México el pasado mes de junio, aparecen también en fotografías rescatadas de diferentes colecciones.