POESÍA DE JOSÉ JUAN TABLADA

El sauz

El sauz

Tierno saúz

casi oro, casi ámbar,

casi luz...

La araña

Recorriendo su tela

esta luna clarísima

tiene a la araña en vela.

Un mono

El pequeño mono me mira...

¡Quisiera decirme

algo que se le olvida!

Sandía

¡Del verano, roja y fría

carcajada,

rebanada

de sandía!

Misa negra

¡Noche de sábado! Callada

está la tierra y negro el cielo;

late en mi pecho una balada

de doloroso ritornelo

El corazón desangra herido

bajo el cilicio de las penas

y corre el plomo derretido

de la neurosis en mis venas

¡Amada ven!…¡Dale a mi frente

el edredón de tu regazo

y a mi locura dulcemente,

lleva a la cárcel de tu abrazo!

¡Noche de sábado! En tu alcoba

hay perfume de incensario,

el oro brilla y la caoba

tiene penumbras de sagrario.

Y allá en el lecho do reposa

tu cuerpo blanco, reverbera

como custodia esplendorosa

tu desatada cabellera.

Toma el aspecto triste y frío

de la enlutada religiosa

y con el traje más sombrío

viste tu carne voluptuosa.

Con el murmullo de los rezos

quiero la voz de tu ternura,

y con el óleo de mis besos

ungir de diosa tu hermosura.

Quiero cambiar el grito ardiente

de mis estrofas de otros días,

por la salmodia reverente

de las unciosas letanías;

quiero en las gradas de tu lecho

doblar temblando la rodilla

y hacer del ara de tu lecho

y de tu alcoba la capilla…

Y celebrar ferviente y mudo,

sobre tu cuerpo seductor,

lleno de esencias y desnudo

¡la Misa Negra de mi amor!

El jardín está lleno de suspiros de luz

El jardín está lleno

de suspiros de luz

Y por sus

frondas         escurriendo         van

como

gri

mas         las últimas         gotas

De la

lluvia

lunar. . . . . . .