Cuando lo real se plasma en novela

*El libro Adiós, Tomasa, se basa en la historia verdadera de una mujer violentada por el narcotráfico

*El libro Adiós, Tomasa, se basa en la historia verdadera de una mujer violentada por el narcotráfico

Por Perla Velázquez

En la novela Adiós, Tomasa, el escritor mexicano Geney Beltrán aborda el mundo del narcotráfico, pero también encuentra la ocasión y el espacio para plasmar la violencia contra las mujeres.       Tomasa es el personaje principal, no surgió del imaginario; ella fue violada y raptada por hombres dedicados al narcotráfico, y a partir de esos episodios reales —ocurridos en la década de los años 80 en el llamado "Triángulo Dorado", zona ubicada en el norte de México entre los estados de Chihuahua, Durango y Sinaloa— el autor escribió la novela.       “A menudo la narrativa de la violencia tiende a privilegiar la perspectiva de lo masculino, de los agentes de la violencia. La verdad, creo que esa es una visión limitada”, afirmó, al admitir que trató con mucha sensibilidad al personaje, ello por ser escritor varón.       Al abordar el tema de la violencia hacia las mujeres, comentó en entrevista con Notimex, "no puedo no estar consciente de los sesgos cognitivos que inevitablemente traigo por la educación recibida, pero la imaginación es la posibilidad de romper ese cerco”.       Explicó que la ficción “puede ser liberadora, rebelde, crítica pero también conservadora, puede tener —sin darse cuenta— una postura de repetir las visiones que ya se han petrificado en la realidad”.       Geney Beltrán relata en Adiós, Tomasa el mundo del narcotráfico, pero desde los pueblos, desde una familia que se resiste a ser parte de la siembra de droga.       “Quería que el lector viajara en el tiempo a ese entorno, a ese microcosmos inusitado, escasamente registrado en la literatura o en el cine, y que pudiera conocer desde adentro esa vida familiar”, contó.