Libros en la UNAM: Bef en un país visual

Por Juan Carlos Castellanos C.

Por Juan Carlos Castellanos C.

[La Feria Internacional del Libro de los Universitarios comienza a desarrollarse hoy en la Máxima Casa de Estudios. Hablamos con Bef, quien participará en una de sus docenas de actividades, para acercarnos a su obra…]

Bernardo Fernández (Ciudad de México, 1972) se graduó como diseñador gráfico en la Universidad Iberoamericana. Hoy el mundo literario lo conoce como Bef. Si bien las fórmulas mágicas no existen, trata de no detenerse nunca “porque es mala idea dormirse en sus laureles”. En su caso vive “bajo una sana disciplina y un rigor laboral creativo”, dice durante una entrevista con Notimex:      ?Hay que ser muy persistente. Eso es lo que a mí me ha funcionado. Por lo mismo, tengo latente el deseo de hacer un manual, no muy grande, no muy chico, pero sí ilustrado por mí mismo, donde pueda compartir mis experiencias y, acaso, dar algunos consejos sobre todo a los jóvenes que desean sumergirse en el universo creativo del cómic.      La idea de compartir sus conocimientos no brotó por generación espontánea: Bef, autor de las novelas Tiempo de alacranes (2005), Gel azul (2006), Ladrón de sueños (2008), Ojos de lagarto (2009), Hielo negro (2011), Cuello blanco (2013), 1874 (2013), Bajo la máscara (2014) y Azul cobalto (2016), viene de una familia de ingenieros y de profesores. Esa es su motivación natural:      ?En mí hay una profunda vocación de magisterio. Yo mismo soy profesor universitario. Quien tiene el conocimiento ha sido beneficiario de un privilegio y lo menos que puede hacer es compartirlo, dar a los demás esa sapiencia. Así lo dicta mi vocación familiar.      Y remata:      ?Quien sabe hacer algo debe ser generoso con el conocimiento tanto como lo fueron con él mismo.      Es autor también de los libros de relatos ¡¡Bzzzzzzt!! Ciudad interfase (1998) y El llanto de los niños muertos (2004), así como los destinados al sector infantil Error de programación (1997), Vacaciones en Marte (2009), Soy el Robot (2010), y las novelas gráficas Pulpo cómics (2004), Monorama (2007), Perros muertos (2008), Monorama 2 (2009), Espiral un cómic recursivo (2010), ¡Cielos mi marido! (2011), Uncle Bill (2014) y El instante amarillo (2017).

Grabadores e ilustradores

Junto con su esposa Gabriela Frías Villegas, Bef recientemente terminó el libro Sofía en el país del infinito, dedicado a su hija menor de tres años de edad. Es una obra que explica a los niños más pequeños el concepto de infinito. Ella, matemática de la UNAM, lo escribió y él lo ilustró. Aún no saben qué editorial se encargará de publicarlo.      Antes, Bef había terminado la novela gráfica Matar al candidato, que recrea la vida de Luis Donaldo Colosio (1950-1994):      ?Estaba yo un tanto saturado de violencia, política y sangre. Por eso, junto con mi pareja, hice el libro infantil, algo que resultó más gozoso, lindo y tierno. Tengo una novela policiaca que quiero acabar a fin de año. Mientras tanto estoy empezando a ilustrar un libro infantil de otro autor, del que no debo platicar para que no se me cebe…      A propósito del trabajo que permanentemente lleva a cuestas, ya sea en solitario o en colaboración con otros autores, Bef es claro:      ?En México existe una cantidad bastante respetable de excelentes ilustradores.      Mira al reportero, se alisa la piocha y, en tono que oscila entre lo filosófico y la docencia, añade a sus declaraciones:      ?No sólo hay muchos de calidad mundial, sino tenemos una gran tradición gráfica. La raíz de la gráfica popular mexicana contemporánea no sólo se ciñe al ámbito de la calle, sino engloba al cómic, a la caricatura y a la ilustración misma, aunque hoy no necesariamente sean todos ellos artes populares. Viene de José Guadalupe Posada [Aguascalientes, 1852 / Ciudad de México, 1913], el más representativo caricaturista, grabador e ilustrador de las escenas de crítica política y social, folclóricas y costumbristas, autor de La Catrina. Luego vinieron el pintor y dibujante Ernesto El Chango García Cabral [Veracruz, 1890 / Ciudad de México, 1968]; Antonio Arias Bernal [Aguascalientes, 1913 / Ciudad de México, 1960] a quien se le conoció como El Brigadier; Abel Quezada [Monterrey, 1920 / Cuernavaca, 1991]; Eduardo del Río, Rius [Zamora, Michoacán, 1934 / Tepoztlán, Morelos, 2017] y otros grandísimos grabadores e ilustradores, hombres y mujeres. Somos un país muy visual y si hay un área que goza de buena salud en la cultura mexicana es la gráfica en todas sus vertientes.

El Japón de Latinoamérica

Bef tiene en su vitrina de reconocimientos la primera mención del concurso “Vida de novela de ciencia-ficción” (2001), el Premio Nacional de Novela Negra “Una Vuelta de Tuerca” (2005), el Premio Memorial Silverio Cañada a mejor primera novela policiaca de la Semana Negra de Gijón (2006), el Premio Ignotus de la Asociación Española de Fantasía, Ciencia Ficción y Terror y el primer Premio de Novela Grijalbo (2011), entre otros. También tiene conocimiento sobre cómo son vistos los artistas gráficos mexicanos en el extranjero:      ?Un día, durante un festival de cómic en Colombia, un ilustrador brasileño me dijo unas palabras muy bonitas, las cuales recuerdo muy bien: “México es el Japón de Latinoamérica”, refiriéndose a la riquísima cultura visual de ese país asiático. Y es cierto. A veces desde aquí no nos miramos bien los unos a los otros, cuando en realidad somos una potencia mundial en esa materia. Somos un país eminentemente visual…      Finalmente, Bernardo Fernández se refiere a su participación en la Feria Internacional del Libro de los Universitarios (FILUNI), cuya tercera edición se llevará a cabo del 27 de agosto al 1 de septiembre en el Centro de Exposiciones y Congresos de la Universidad Nacional Autónoma de México, localizado en la Avenida del Imán número 10, Ciudad Universitaria:      ?El viernes 30 de agosto, a las 18 horas, estaré en una mesa redonda para hablar sobre el cómic como herramienta de periodismo testimonial y cómic de no ficción. Hablaré de mi experiencia en dos de mis trabajos gráficos: Habla María, sobre paternidad y autismo, que dedico a mi hija mayor, y Matar al candidato que, aunque está construido desde la ficción, parte de una investigación periodística.