Dido y Eneas en la UNAM

*Después de 24 años se presentará la producción completa

*Después de 24 años se presentará la producción completa

Por Luis Galindo

A 24 años de haberse presentado de forma completa, se escenificará la ópera Dido y Eneas (1682) de Henry Purcell (1659-1695), con un final diferente al tradicional ya que tendrá una perspectiva de género, adelantó Yuriria Fanjul, directora de escena de la producción.       La puesta en escena, la cual contará con la Orquesta y Coro de la Academia de Música Antigua de la UNAM y la Compañía Juvenil de Danza Contemporánea, se presentará en la Sala Miguel Covarrubias del Centro Cultural Universitario, los días 24 y 25 de agosto, en el marco del Festival IM-PULSO.       Aunque se ha escenificado en diferentes espacios a cargo de grupos artísticos, fue durante 1995 cuando en el Festival Internacional Cervantino se presentó con todos los elementos que la conforman.      Esta ópera —que contiene una historia trágica— aborda un tema de género, en el cual la protagonista es una mujer con mucha relevancia en estos momentos. “En la tragedia griega se interpreta un poco el destino impuesto por los dioses, el cual es más fuerte que el ser humano: no importa lo que la persona quiera o decida, el final es trágico”, expresó Fanjul en entrevista vía telefónica con Notimex.       “Es algo impuesto por la vida o el destino, donde ellas no tienen manera de cambiarlo y en las historias que hemos escuchado recientemente de abuso, feminicidios y problemas de género de ese tipo, son trágicas porque las mujeres no tienen libertad para decidir cambiar eso”, comentó.       Destacó que la ópera rinde un servicio a la sociedad siendo participe de ese dolor en momentos trágicos, que a “todos nos pasan y no necesariamente los sabemos procesar; y cuando asistes a una obra de este tipo, sales transformado”.       Yuriria Fanjul relató que la obra trata sobre Dido —el personaje principal— la reina de Cartago que sufre una tragedia: el abandono de un hombre después de haberle prometido amor eterno.       “Es una obra muy emblemática, una pieza clásica en ese sentido, bien escrita y representa ese dolor del amor; pero en esta puesta en escena decidí cambiar el final”, explicó la también actriz y cantante de ópera.