La Guarida Nacional: Baja California

Isaac Chau: “No hay edad para dejar de bailar”

Isaac Chau: “No hay edad para dejar de bailar”

[Preside el centro académico de Antares Danza Contemporánea, compañía que tiene su residencia en Hermosillo. Nos platica de sus inicios y del programa con el que anda de gira por la República…]

Por Evangelina del Toro

Con el arte es posible sensibilizar a la sociedad e incluso de conducirla hacia la reflexión, dice el bailarín Isaac Chau, integrante de la compañía Antares Danza Contemporánea.       ?Ahora con el cambio de gobierno se ha realizado una serie de movimientos que no digo que la institución oficial no quiera hacer, pero sin duda le han movido sus mecanismos de organización, lo que ha permeado en la continuación de sus programas al grado de desaparecer algunos y haber creado otros en los que no sabemos cómo involucrarnos ?lamenta?. Porque es como empezar otro tipo de trabajo, de sensibilización.       En definitiva, asienta el artista, “sí es necesario un mayor entendimiento con el gobierno para que la actividad artística tenga una mejor proyección en las comunidades, en cuyos habitantes se verá reflejada una honda riqueza formativa”.       Para eso se requiere un gobierno que fundamente la realización de funciones didácticas en escuelas y colonias como, asevera Chau, lleva a cabo el grupo Antares desde hace tres lustros en Hermosillo, su residencia creativa.       Actualmente el bailarín cachanilla participa en la obra Las buenas maneras, en la cual intervienen 15 personas con diferencias raciales:       ?La obra tiene que ver con las complejas condicionantes sociales, independientemente del sexo o de la inclinación sexual. Nadie se salva de tener un cuerpo restringido a ciertas formas, lo cual a veces se interpone o socialmente nos limita para actuar o ser en la vida…       En este sentido, comenta que con el programa “Núcleo Antares” buscan a personas que quieran sumarse a su actividad, pues las artes son intrínsecamente diversas, no contemplan la exclusión ni la limitación.       Las buenas maneras, subraya, “analiza” lo que vivimos en la actualidad:       ?La violencia en todas las direcciones, seas hombre, mujer o trans. La obra es muy pertinente y poderosa.

IniciosIsaac Chau, originario de Mexicali, Baja California (1974), se forjó como diseñador gráfico; pero desde niño le atraía la actividad escénica, aunque el contacto con las artes plásticas le abrió las puertas a la danza contemporánea.       En 1996, con 22 años de edad, conoce a Miguel Mancillas, director de Antares Danza Contemporánea, que le cambia la vida al hacerlo tomar una decisión:       ?Mi deseo de ser bailarín. Al platicar con él sucede la situación, si bien Miguel me dijo que no sabía si yo sería bailarín, porque todo ocurre cuando uno se profesionaliza y trabaja.       Y así lo hizo: para llevar su sueño a la realidad, en 1996 se traslada a Hermosillo, Sonora, para formar parte de la compañía donde comenzó con clases de danza y ballet, al tiempo que era parte de los procesos creativos del grupo:       ?Fui un aprendiz. Tenía que entender que era un proceso, entender las cosas, formarme. Y a partir de ahí me inicio con el grupo. Fue una formación rápida. No pertenezco a una generación donde desde niños van a clases de ballet, donde las mismas escuelas los becan para que no tengan ningún pretexto de no seguir bailando. Eso, por otra parte, ¡se me hace padrísimo!       Han pasado 23 años de esa primera experiencia. Y aunque hace tres lustros Antares Danza Contemporánea obtuvo por primera vez un estímulo del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (Fonca), que el grupo buscaba del Estado desde 1987, el apoyo no ha sido constante y el financiamiento también ha llegado de la iniciativa privada.       También el Instituto Sonorense de Cultura funge como respaldo de sus actividades, ya que en sus instalaciones se imparten los cursos que ofrece la compañía, con los que busca acercar a las personas a la danza y que fueran parte de su esparcimiento.       Recuerda que en 2004 se crea el programa académico de la compañía, que él preside: “Núcleo Antares” que es tanto para la persona que busca tomar clases de, y adentrarse en, la danza contemporánea, como para quienes buscan ser bailarines profesionales. Varios de ellos trabajan ya en toda la República e incluso fuera de ella, siendo acreedores a premios por su labor:       ?Va el que quiera entrar, no entregamos calificaciones, no hay exámenes ni de admisión. Va el que quiera entrar. Nos gusta la idea de descentralizar el ejercicio de la danza, pero nos gusta saber que en el país se desarrollan proyectos y que cada uno de ellos tiene su específica personalidad. Nos gusta mucho lo que sucede en Hermosillo con Antares. Creo que eso le da una personalidad al proyecto.       Mientras más joven se introduzca uno en la danza, mejor, porque el cuerpo se encuentra con habilidad, flexible y vigoroso. Sin embargo, el bailarín comenzó a los 21 años:       ?Todavía a esa edad es un buen momento para la danza, si uno define con claridad lo que quiere hacer. El límite se lo ponen las personas. Si tienes disciplina y ejercitas el cuerpo diariamente, se prolongará su vida escénica. El final o el punto en donde se tiene que dejar de bailar lo definirá el propio artista, pero no hay edad para ello. No hay una edad definida para dejar de bailar.