Homenaje a Alan Stark

*Con bailes españoles, del Renacimiento, barrocos y virreinales, se evocó al decano de la investigación dancística

*Con bailes españoles, del Renacimiento, barrocos y virreinales, se evocó al decano de la investigación dancística

Por Juan Carlos Castellanos C.

Alan Stark (1928-2018), pionero de la investigación dancística en México, fue objeto de un homenaje diseñado a partir de una línea de tiempo en el campo de la danza. Esta tarde, el teatro “Raúl Flores Canelo” del Centro Nacional de las Artes (Cenart) cobijó a sus numerosos amigos, alumnos y compañeros.       Danzas con reminiscencias en el arte escénico medieval, renacentista, barroco, virreinal y de España, evocaron al maestro procedente del Reino Unido que llegó a México hace casi medio siglo con la intención de permanecer aquí alrededor de un mes, pero su fascinación por el arte local pronto lo llevó a echar raíces.       Averiguar todo sobre la influencia de la danza española en el arte escénico mexicano era su objetivo, por lo que dedicó el resto de su vida a la investigación, la cual realizó varios años desde el Centro Nacional de Investigación, Documentación e Información de la Danza (Cenidi), que organizó el homenaje para el bailarín, coreógrafo y maestro.       Bajo la dirección escénica de Ricardo Herrera, el homenaje “Alan Stark. Hombre del Renacimiento en la modernidad” contó con la participación de las compañías IngeniEscena Artes Escénicas, Compañía Americana de Danzas Históricas, Danzas del Renacimiento, Zarabanda, La Forlana y la Academia Pilar Rioja.       Un video realizado por Ariadna Yáñez y Fidel Romero, investigadores del Cenidi, ilustró a los presentes sobre la vida y obra del maestro, quien el próximo 21 de agosto celebraría su cumpleaños 91.       Luego se presentó La llegada (divertimento escénico); Danza medieval, por parte de la Compañía Americana de Danzas Históricas que dirige David Serna, mientras que Miriam Huberman y Magdalena Villarán ofrecieron Danzas del siglo XV, y Zarabanda, de Margarita Dardón, escenificó Danzas del siglo XVI.       El programa continuó con La Forlana, de Magdalena Villarán, con Danza barroca, y Zarabanda ofreció Danza virreinal, en tanto que la Academia Pilar Rioja presentó Danza española–Escuela bolera con las obras Panaderos de la tertulia y Bolero de la cachucha, seleccionadas por su directora.       Desde su llegada a México, Alan Stark detectó algo que llamó su atención: la investigación de las danzas históricas era campo virgen en este país.       Por eso, en los inicios de los años 80 se dedicó a dar clases en el Centro de Información y Documentación de la Danza (CID Danza), y a decir de Magdalena Villarán, egresada de la maestría en Investigación de la Danza, “su pasión era contagiosa”.